Cope Zaragoza
A pocos días de la llegada del Papa León XIV a España, el coordinador del viaje, Yago de la Cierva, ha desvelado en el programa 'El Cascabel' de TRECE los detalles de una organización que se ha preparado en un tiempo récord. Con la experiencia de la JMJ de 2011 como referencia, donde fue director ejecutivo, De la Cierva admite que la situación actual es muy diferente. Se ha pasado de 27 meses de preparación a solo cuatro, lo que provoca que todo esté sujeto "con alfileres", aunque confía en que "va a salir todo bien" a pesar de los riesgos. La complejidad del evento es doble, ya que combina una visita de jefe de Estado con una visita pastoral. Esto implica coordinar no solo los contenidos y la agenda del Pontífice, sino también "todo lo protocolario", la seguridad y la logística. "Todo tiene que salir bien", ha insistido De la Cierva, subrayando la magnitud del desafío que supone gestionar cada detalle, desde los saludos del Papa hasta el dispositivo de seguridad. Uno de los momentos más esperados y novedosos de la visita será el discurso del Santo Padre en el Congreso de los Diputados, un hecho sin precedentes en España. La expectación política es máxima ante las palabras que pueda pronunciar en un clima de alta polarización. De la Cierva ha recordado intervenciones papales anteriores, como la de Francisco en Estados Unidos, donde los partidos aplaudían según el tema tratado, y no descarta que en España pueda ocurrir algo similar. Aunque se considera "un poco ingenuo", el coordinador espera que el mensaje del Papa sirva para que los políticos "reflexionen sobre la importancia de trabajar para el bien común", de "crear puentes" y de fomentar un "diálogo fecundo". En línea con el presidente de la Conferencia Episcopal, desea que sus palabras actúen como una "brújula moral" en el crispado panorama actual. Yago de la Cierva ha calificado como un "pequeño primer milagro" la excelente sintonía y colaboración entre todas las administraciones implicadas. Desde el Ministerio de Presidencia hasta el de Interior, pasando por las comunidades autónomas, todas "están remando en una misma dirección", ha asegurado. Ha destacado que incluso la Generalitat de Cataluña financiará parte de los actos, y que en Canarias, que recibe a un Papa por primera vez, la implicación es máxima. En Madrid, la financiación descansa principalmente en el ámbito privado, que De la Cierva aclara que incluye a la propia Iglesia. "Hablamos de autofinanciación", ha explicado, refiriéndose a las aportaciones de las diócesis, los fieles a través de colectas y los empresarios, recordando que estos últimos "también forman parte de la Iglesia", la cual "no está formada por los curas solo", ha apostillado. La organización es consciente de las molestias que un evento de esta magnitud genera en las ciudades, por lo que pide "muchísima comprensión" y "perdón porque evidentemente alteramos el ritmo de la ciudad". Para mitigar el impacto, se han tomado medidas como la suspensión de clases en Canarias. En Madrid, ante las quejas vecinales por el acto en el estadio Santiago Bernabéu, De la Cierva ha comentado con humor que están "dispuestos a dar entradas a los vecinos para que se lleven bien con el Bernabéu", destacando que muchos residentes también están "contentísimos" con la visita. La visita contará con el apoyo de un auténtico "ejército" de voluntarios: cerca de 18.000 solo en Madrid. Aunque la cifra es inferior a los 28.000 de la JMJ de 2011, De la Cierva la ha calificado como "una barbaridad" y ha recordado la complejidad de gestionar un despliegue humano de tales dimensiones, para el que en su día tuvieron que "fichar a un general" recién jubilado. El lema del viaje, "Alzad la mirada", surgió de la diócesis de Barcelona en el contexto de la inauguración de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia. Según De la Cierva, el lema fue aceptado por todos por su belleza y su significado, que va más allá de lo literal para invitar a ver el futuro como "brillante y esperanzador", por encima de las preocupaciones cotidianas. Preguntado por cómo le gustaría que se recordara la visita, el coordinador ha expresado su deseo de que se produzca una "conciliación social fabulosa", similar a la que percibió en 2011. Desde el punto de vista religioso, espera que el evento sirva para que la fe de los practicantes "se robustezca", para que los alejados "vuelvan" y para que quienes no conocen la Iglesia se acerquen con una mentalidad de "ven y verás", descubriendo que los cristianos "no somos perros verdes". Finalmente, Yago de la Cierva ha recordado una anécdota reveladora de la JMJ de 2011 que, según él, fue una "noticia de una ausencia". La policía les transmitió su asombro al constatar que, con "2.100.000 jóvenes en la ciudad", no se registró "ni una sola intoxicación etílica", un hecho que por sí solo habla del espíritu de estos encuentros.
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