Cope Zaragoza
A todas las futbolistas les ilusiona defender la camiseta de España y jugar grandes partidos como el de este viernes ante Inglaterra, decisivo para la clasificación para el Mundial 2027. Y si además es en casa ante su gente la ilusión aún se dispara más, como en el caso de las cuatro jugadoras mallorquinas, Cata Coll, Patri Guijarro, Mariona Caldentey y Lucía Corrales. Esa ilusión ha llevado a la guardameta de España Cata Coll incluso a vender entradas esta semana. Coll se iba del entrenamiento de la mañana en la Ciudad Deportiva Antonio Asensio, a su Pórtol natal, en el municipio de Marratxí por la tarde para ver el entrenamiento de los equipos de fútbol base. La guardameta de España y del Barça acudía al campo que lleva su nombre para firmar y también ayudar a vender entradas para el partido, como recoge un reportaje de Televisión Española. En el mismo lugar en el que todo el pueblo, con su familia, se reunía hace tres años para ver a Cata y y al equipo nacional proclamarse campeonas del mundo al otro lado del globo, la portero mallorquina se sentaba a la puerta del campo junto a sus paisanos para vender tickets para el encuentro de este viernes en Son Moix. Una escena del fútbol de toda la vida en la que participó toda una campeona del mundo que tiene claro de dónde sale. Puede llamar la atención pero no es una escena que extrañe en Mallorca, donde los deportistas por muy relevantes que sean son uno más cuando vuelven a su tierra y están entre los suyos.
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