Cope Zaragoza
El periodista experto en sucesos, Nacho Abad, ha desgranado en 'Herrera en COPE' las últimas novedades sobre la muerte de Isak Andic, el fundador de Mango. La investigación, lejos de detenerse, se encuentra en un punto clave donde la defensa de su hijo, Jonathan Andic, presunto autor de la muerte, está aportando numerosas pruebas para intentar demostrar su inocencia frente a las sospechas de la jueza. Para desmontar el móvil económico y la supuesta mala relación, la defensa ha aportado mensajes de cariño intercambiados entre padre e hijo que demostrarían que su vínculo era bueno en el momento del fallecimiento. Con esto, buscan contrarrestar la principal hipótesis de la acusación, que se sustenta en que Jonathan quería cobrar la herencia del que era el hombre más rico de Cataluña. Además, han presentado un vídeo grabado meses antes de la muerte en el que se ve a Isak Andic tropezar y caer sin poner las manos para frenar el golpe. Esta prueba busca rebatir uno de los indicios de la jueza, quien consideró sospechoso que la víctima no tuviera ese gesto reflejo durante la caída por el barranco, sugiriendo que el empujón fue sorpresivo. Sin embargo, para la jueza existen datos que siguen apuntando a Jonathan. Según el informe de la Unidad Central de Informática Forense de los Mossos d'Esquadra, el hijo tardó 4 minutos y 34 segundos en hacer la primera llamada tras la caída de su padre. Dicha llamada no fue al 112, sino a la pareja de Isak, Stephanie Anutt. La llamada al servicio de emergencias 112 no se produjo hasta ocho minutos después del suceso. En el auto judicial, se transcriben las palabras de un Jonathan entre sollozos: "necesito ayuda, necesito ayuda, creo que mi padre se ha caído por un barranco, por favor, envíen a alguien, envíen una ambulancia". Para la instructora, estos tiempos de reacción son extraños y se suman a las contradicciones en el testimonio sobre cómo se produjo la caída. Otro punto oscuro es el del teléfono móvil de Jonathan. Tras el suceso, realizó un viaje relámpago a Ecuador, donde denunció el robo de su terminal, un hecho que la jueza consideró sospechoso. Ahora, la defensa ha aportado facturas que demuestran que sí hubo conexión a la red desde Ecuador, para desmentir que quisiera ocultar la geolocalización u otros datos del dispositivo. La investigación también se centra en el papel de la psicóloga de Jonathan, de quien la jueza sospecha que pudo actuar como instigadora para que el hijo pidiese la herencia en vida a su padre. El propio auto judicial también mencionaba la existencia de mensajes en los que Jonathan supuestamente deseaba "padecimientos y muerte" a su progenitor. Finalmente, un hecho reciente ha dado un giro a la percepción del lugar del accidente. El Ayuntamiento de Collbató ha prohibido el acceso a la ruta donde murió Andic por "riesgo de desprendimientos e inestabilidades en el terreno", según ha informado el periodista Nacho Abad. Esta decisión contradice la idea inicial de que el camino era completamente seguro.
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