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La IA se instala en las aulas: el 93% de los alumnos la usa, pero los expertos alertan de la "deuda cognitiva" | Collector
La IA se instala en las aulas: el 93% de los alumnos la usa, pero los expertos alertan de la
Cope Zaragoza

La IA se instala en las aulas: el 93% de los alumnos la usa, pero los expertos alertan de la "deuda cognitiva"

Una encuesta de los sindicatos STEs-I y USTEC ha revelado que la inteligencia artificial ya es una herramienta cotidiana en el sistema educativo español. Según el estudio, cerca del 93% de los alumnos la utiliza en el ámbito escolar, mientras que en el caso de los docentes, la cifra alcanza el 86% . El informe, basado en 5.866 encuestas a profesores y 1.054 a alumnos de enseñanzas no universitarias de las 17 comunidades autónomas, Ceuta y Melilla durante el pasado mes de mayo, muestra una rápida implantación de esta tecnología en todas las etapas, desde Educación Primaria y ESO hasta Formación Profesional y escuelas de adultos. Los datos, presentados en rueda de prensa, indican que más del 92,74% del alumnado afirma utilizar herramientas de inteligencia artificial, dedicando una media de 1 hora y 1 minuto diarios a tareas relacionadas con clase. Entre los usos más frecuentes se encuentran la realización de esquemas y resúmenes, la resolución de dudas con explicaciones personalizadas y la generación de trabajos de búsqueda de información. A pesar de que el 64,71% de los estudiantes considera que la IA realmente sirve para aprender y mejorar su rendimiento académico, el estudio destapa una práctica preocupante: un 27,51% reconoce que acepta sin revisión crítica los resultados generados por la IA y los copia directamente en las tareas que entrega. A este tiempo de uso académico hay que sumar los 54 minutos diarios que el alumnado admite emplear la IA para fines privados, que se añaden a las 3 horas y 3 minutos de dedicación diaria a las redes sociales. Los sindicatos alertan que este uso intensivo de las pantallas puede repercutir negativamente en el rendimiento académico al afectar a la capacidad de atención, el procesamiento de la información, la memoria de trabajo, el control inhibitorio o la calidad del sueño, pudiendo derivar en adicción en los casos más extremos. En este sentido, la inteligencia artificial podría amplificar los efectos asociados al uso indiscriminado de las pantallas. En cuanto al profesorado, el 86,23% asegura haber utilizado alguna vez herramientas de IA en su labor educativa o, al menos, conocer sus posibilidades. Sin embargo, el estudio también pone de manifiesto una percepción crítica sobre estas tecnologías, ya que el 93,83% del profesorado considera que la IA no es totalmente fiable y asegura no aceptar sus resultados sin una revisión o análisis previo. A pesar de la alta tasa de conocimiento, únicamente el 25,97% afirma utilizarlas con frecuencia para tareas como la generación de contenidos didácticos, el diseño de actividades, la creación de recursos multimedia, la generación de rúbricas o la adaptación de materiales para la inclusión educativa. Respecto a los obstáculos para su implantación, la principal barrera señalada por el profesorado es la sobrecarga laboral. Un 33,09% de las respuestas apuntan a la falta de tiempo como el principal impedimento para integrar la IA en su práctica docente. A este factor le siguen de cerca la falta de formación específica (32,87%) y la carencia de medios técnicos y recursos en los centros educativos (21,11%), dibujando un panorama complejo para una adopción eficaz y crítica de estas nuevas herramientas. Uno de los fenómenos que más preocupa a los sindicatos es la conocida como “delegación cognitiva”, es decir, la sustitución de procesos clave del aprendizaje —pensar, escribir, recordar o resolver problemas— por respuestas generadas automáticamente por la IA. Esta preocupación se ve alimentada por la percepción del 74,80% de los profesores, que consideran que sus alumnos ya utilizan estas herramientas en casa para hacer deberes y trabajos. En este contexto, y como respuesta, el 44,64% del alumnado asegura que el profesorado prohíbe expresamente el uso de la IA para la realización de producciones académicas. Lorenzo Alberca García, coordinador del área de IA de STEs-I, ha explicado los riesgos que entraña un mal uso de esta tecnología. "Existe ya evidencia científica que apunta que el uso abusivo de la IA puede empeorar el aprendizaje, la memoria y hasta generar una atrofia o deuda cognitiva", afirma. Por ello, insiste en que no se trata de demonizar la herramienta, sino de actuar con cautela. "No se trata de demonizar la herramienta, pero sí de actuar con prudencia y responsabilidad", añade Alberca. En este sentido, el sindicato propone una medida drástica pero que consideran necesaria: "Deberíamos poner en cuarentena su uso en las aulas mientras no sepamos con certeza cómo afecta al aprendizaje y al desarrollo cognitivo del alumnado". El estudio también refleja otras preocupaciones del profesorado. Un 60,21% considera que la inteligencia artificial introduce sesgos de género, culturales, lingüísticos o socioeconómicos en sus resultados, lo que podría perpetuar desigualdades. No obstante, también se vislumbra una oportunidad, ya que el 47,97% del profesorado cree que la IA podría ser una aliada para desburocratizar la labor docente y reducir el tiempo dedicado a tareas puramente administrativas. Finalmente, desde STEs-I se subraya la necesidad de abrir un debate educativo y social profundo sobre las implicaciones de la inteligencia artificial. El sindicato insiste en la urgencia de formar tanto al alumnado como al profesorado sobre el funcionamiento, las limitaciones y los sesgos de estas herramientas. Con todo, recalcan que el foco debe seguir puesto en preservar la relación humana entre alumnado y profesorado como pilar fundamental del proceso de aprendizaje.

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