Cope Zaragoza
Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha presentado su Memoria 2025 coincidiendo con la festividad del Corpus Christi, revelando una inversión de más de 3,4 millones de euros para acompañar a 9.167 personas en situación de pobreza. En la presentación, el director de la entidad, José Manuel Rodríguez Muñoz, y el vicario general, Francisco Maya, han detallado la acción social llevada a cabo durante el último año. Del total de personas que se han beneficiado de la acción de la Iglesia, 4.184 recibieron un acompañamiento directo, y casi una de cada tres acudió a la organización por primera vez. Aunque 916 personas lograron mejorar su situación hasta dejar de necesitar la ayuda, Cáritas subraya que persisten grandes dificultades como el acceso a la vivienda, las pensiones insuficientes y las barreras administrativas para la población migrante. Los datos de la memoria constatan la feminización de la pobreza: el 65% de las personas atendidas son mujeres, en su mayoría de nacionalidad española y con edades entre los 45 y los 64 años. Además, la organización advierte de un empeoramiento en dos colectivos: las personas mayores de 65 años, cuya atención creció un 18,6%, y las personas migrantes, de las cuales casi el 40% se encuentra en situación administrativa irregular, seis puntos más que el año anterior. Junto a estas realidades, Cáritas detecta un problema cada vez más presente en las acogidas: la soledad y la fragilidad emocional. Según el informe FOESSA de Extremadura, los problemas de aislamiento social crecen en los hogares en exclusión, donde más de ocho de cada diez personas con problemas de salud mental están en integración precaria o exclusión. El acceso a una vivienda digna se mantiene como el mayor obstáculo para las personas que acompaña Cáritas, siendo el principal factor de exclusión en la región. Como respuesta, el Programa de Vivienda de la entidad ha pasado de acompañar a 49 personas en 2024 a 123 el pasado año, demostrando que un acompañamiento integral aumenta las posibilidades de lograr una vida autónoma. En esta línea, el director de la entidad, José Manuel Rodríguez Muñoz, ha señalado que "la vivienda continúa siendo una de las principales puertas de entrada a la exclusión. Cuando una familia no puede pagar el alquiler, todo lo demás se tambalea". En cuanto al empleo, el programa específico de Cáritas acompañó a 496 personas, de las cuales 81 lograron incorporarse al mercado laboral. Sin embargo, la organización alerta de que tener trabajo no siempre es suficiente: más del 21% de las personas atendidas en los centros diocesanos tienen empleo y siguen necesitando apoyo. Bajo el lema "Elige amar. Elige comunidad", Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha reafirmado su apuesta por una fraternidad que se construye con gestos concretos. Esta labor es posible gracias al compromiso de las 1.351 personas voluntarias y al respaldo de más de 4.400 socios y donantes que apoyan la acción social en toda la archidiócesis. Francisco Maya ha recordado la importancia de este compromiso conjunto al afirmar que "cada persona que mejora su situación es fruto de lo que hacemos juntos" y que "lo que transforma vidas es el amor y el compromiso".
Go to News Site