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La rápida denuncia de una familia zamorana y la coordinación entre la Guardia Civil y una entidad bancaria permitieron recuperar casi 50.000 euros transferidos a una cuenta italiana tras un sofisticado fraude de suplantación de identidad. Lo que comenzó con un mensaje aparentemente inofensivo en el teléfono móvil estuvo a punto de convertirse en una pérdida económica devastadora. Una sofisticada estafa basada en la suplantación de identidad de una entidad bancaria y de la propia Guardia Civil logró convencer al tutor legal de una persona vulnerable para realizar una transferencia internacional de casi 50.000 euros. Sin embargo, la rápida actuación de los afectados y la intervención coordinada de los investigadores permitieron recuperar la totalidad del dinero. La Guardia Civil de Zamora ha informado de la recuperación de 49.980 euros después de una compleja operación de fraude que tuvo lugar durante el pasado mes de mayo y que utilizó algunas de las técnicas de ciberdelincuencia más habituales en la actualidad. Según las investigaciones, todo comenzó cuando el tutor legal de la víctima recibió un SMS que simulaba proceder de su entidad bancaria. En el mensaje se alertaba sobre una supuesta transferencia en curso y se facilitaba un número de teléfono para contactar urgentemente con el banco. La situación parecía completamente real. Preocupado por el supuesto movimiento bancario, el afectado llamó al número que figuraba en el mensaje. Al otro lado de la línea, varias personas se hicieron pasar por trabajadores de la entidad financiera y comenzaron a facilitar instrucciones para supuestamente proteger el dinero. La estafa fue ganando credibilidad a medida que avanzaba la conversación. Los delincuentes llegaron incluso a realizar una videollamada durante la cual apareció una persona que aseguraba ser agente de la Guardia Civil. La combinación de ambas figuras de autoridad —el banco y las fuerzas de seguridad— resultó clave para generar confianza y transmitir sensación de urgencia. Convencido de que estaba actuando para evitar un problema mayor, el tutor legal terminó realizando una transferencia internacional con destino a una cuenta bancaria en Italia por valor de 49.980 euros. No fue hasta después cuando comenzaron a surgir las dudas. Tras contactar directamente con su entidad financiera a través de los canales oficiales, descubrió que había sido víctima de una estafa cuidadosamente planificada. La denuncia inmediata permitió recuperar el dinero Consciente de la gravedad de la situación, el afectado presentó denuncia de forma inmediata ante la Guardia Civil. Los agentes del Puesto de la Guardia Civil de Zamora y los especialistas del Equipo @ de la Comandancia activaron los protocolos de emergencia y establecieron contacto con la entidad bancaria para tratar de bloquear la transferencia antes de que el dinero desapareciera definitivamente. Gracias a esa actuación conjunta se consiguió activar los mecanismos internacionales de comunicación y bloqueo financiero, logrando recuperar íntegramente los casi 50.000 euros transferidos. Las diligencias han sido remitidas a los tribunales de Zamora y se ha solicitado una Orden Europea de Investigación para continuar las pesquisas sobre la cuenta italiana receptora del dinero. Desde la Guardia Civil recuerdan que ninguna entidad bancaria ni organismo oficial solicita por teléfono transferencias económicas, claves de acceso o códigos de seguridad. Los investigadores alertan además sobre el aumento de estafas conocidas como "smishing", mediante mensajes SMS fraudulentos, y "vishing", a través de llamadas telefónicas falsas. El caso ocurrido en Zamora demuestra el elevado nivel de sofisticación que han alcanzado estas redes criminales, pero también pone de relieve una enseñanza fundamental: ante cualquier sospecha, actuar con rapidez puede marcar la diferencia entre perder todos los ahorros o recuperarlos a tiempo.
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