Confidencial Digital
La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León sobre una herencia familiar ha introducido un elemento inesperado en un procedimiento que llevaba años dirimiéndose en los tribunales. El caso afecta a una cantidad de 55.948 euros y a una serie de movimientos bancarios realizados tras el fallecimiento de varios miembros de una misma familia. Lo que parecía una resolución centrada exclusivamente en la responsabilidad de una heredera ha terminado incorporando a Caixabank en el escenario judicial. La entidad financiera queda ahora vinculada al desenlace económico de una sentencia que analiza qué ocurrió con unos fondos que debían formar parte de un proceso sucesorio y que acabaron fuera del reparto previsto entre los herederos.
Go to News Site