Collector
«Sentiré la misma responsabilidad que en cualquier otro vuelo, pero, como católico, es un regalo llevar al Papa» | Collector
«Sentiré la misma responsabilidad que en cualquier otro vuelo, pero, como católico, es un regalo llevar al Papa»
ABC

«Sentiré la misma responsabilidad que en cualquier otro vuelo, pero, como católico, es un regalo llevar al Papa»

Cuando le llegó la confirmación de que iba a pilotar uno de los aviones de Iberia que trasladarán al Papa León XIV durante su viaje a España , Pablo Martínez (Madrid, 1974) estaba con su mujer y sus hijos en la cocina de su casa. Como hace a menudo, ojeaba el correo electrónico en el que recibe la programación de vuelos que le corresponden cada mes, cuando de repente se topó con la fecha del martes, nueve de junio, destacada en negrita en la tabla de horarios: el trayecto, Madrid Barajas-Barcelona El Prat; el avión, un Airbus A320; y el pasajero, León XIV. Martínez ya sabía que probablemente iba a comandar uno de los trayectos de la visita papal, porque así lo había solicitado a la compañía, que de forma excepcional ha elegido a pilotos, sobrecargos y auxiliares católicos o que les hiciera especial ilusión hacer el encargo -« Iberia ha mostrado especial sensibilidad», comenta el aviador-, pero aun así esperó a estar seguro para explicárselo a sus hijos. «No se lo podían creer» , comenta a ABC cuando apenas le faltan cinco días para ponerse a los mandos de un vuelo que, como hombre católico que es, siente «como un regalo» y un «orgullo». Para este piloto, este viaje será «especial» y «distinto» de cualquier otro, y sin duda tendrá algo que, confiesa, «trasciende la parte profesional y entra en el terreno de lo íntimo». Conoce bien de antemano el protocolo que le tocará seguir ese día; firme a las puertas de la aeronave, apretón de manos y bienvenida al Santo Padre y al resto de autoridades; y, a partir de ahí, lo mismo que ha hecho tantas veces. Al preguntarle si una vez sentado en la cabina se pondrá nervioso, asegura que no lo cree: «Sentiré la misma responsabilidad que en cualquier otro vuelo». El nivel de concentración, preparación y la sensación de compromiso con el pasaje serán los de siempre: «Llevar personas es siempre una responsabilidad, tanto si son 160 pasajeros como un jefe de Estado».   A sus espaldas, este comandante cuenta con más de 26 años de experiencia y cerca de 17.000 horas de vuelo a lo largo de todo el globo, con rutas transoceánicas y conexiones con América, Asia, África y Europa. Cuenta una intimidad, y es que este encargo simbolizará algo así como un camino de vuelta a los orígenes de su vocación , pues recuerda con nostalgia la impresión que le causó, de niño, leer un reportaje sobre el piloto y el Boeing 727 que llevaron a Juan Pablo II por España en los años ochenta. «Si me llegan a decir entonces que yo también llevaría a un Papa, no me lo hubiera creído», zanja. Sobre quién es esa persona a la que siempre quiso tener en el pasaje, responde que no es ningún Papa, sino su abuela Asunción , a la que siendo joven había prometido que llevaría a Roma una vez terminados los estudios, pero les faltó tiempo. ¿Reza en la cabina? Martínez no acostumbra a hacerlo, pero reconoce que, cuando sobrevuela el Atlántico, la radio está en silencio y hace horas que no ve más que océano, cielo y estrellas, se da cuenta de que «esto no puede ser casualidad» . Este es solamente uno de los testimonios de los cientos de personas que harán posible que León XIV pueda visitar cuatro lugares distintos de España en una semana, un Ejército de sobrecargos, auxiliares, operadores de pista, maleteros y estibadores. Desde Iberia confirman que se han dispuesto dos aeronaves A-320 -una principal y otra de refuerzo- engalanadas con las insignias papales tanto a la puerta del avión como en los asientos, además de una imagen de la Virgen de Monsterrat que presidirá el viaje a Barcelona y otra de la Candelaria para la ruta a Canarias . Desde South Europe Ground Services, por su parte, que es la empresa de asistencia en tierra que dará apoyo a la aeronave del Santo Padre y a los aviones de las autoridades, hablan de una operativa triplicada y medidas de seguridad excepcionales para gestionar todos los detalles, desde el traslado de las maletas del Pontífice a la disposición de las escaleras que utilizará para poner el pie en Barcelona.

Go to News Site