la diaria
Pedro Peña recrea la historia de una víctima. Dice Pedro Peña que aprendimos a hablar para decir NO. Que la primera palabra, seguramente un grito, un sonido acompañado por el movimiento del cuerpo, fue una advertencia. Una forma de salvar a alguien de un peligro, de alertarlo, de indicarle que no debía tocar alguna cosa, que no debía comerla; que estaba, por así decirlo, prohibida. De ese impulso gregario y amoroso podría suponerse que deriva... Continuar leyendo...
Go to News Site