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Cápsula del tiempo (1) | Collector
Cápsula del tiempo (1)
Diario CÓRDOBA

Cápsula del tiempo (1)

Mi hijo y sus compañeros de clase están preparando una cápsula del tiempo -una caja con objetos personales importantes hoy, para recuperarlos en el futuro-, que abrirán dentro de seis años, cuando tengan todos más o menos doce. Hoy mi hijo tiene manos pequeñas de dedos largos, ya hábiles con lápices y herramientas. Es muy delgado y muy valiente. Se ha dado cuenta de cosas impropias de su edad, y otras le pasan desapercibidas aunque esté viviéndolas intensamente. Sabe leer, sabe escribir, sabe dibujar, abjura del inglés aunque a veces se le escapan maldiciones inglesas con un acento cristalino. Su color favorito es el naranja. Le gustaban mucho los cocodrilos, aunque se ha ido dando cuenta de que son animales particulares. Recuerda cada línea de los cuentos y si detecta una alteración, siquiera leve, lo advierte con severidad. Colecciona objetos diversos, es muy meticuloso clasificándolos y sopesa sus próximas adquisiciones. Es generoso y tiene esa deslumbrante cualidad de la gente un poco tímida que cuando entra en las conversaciones es como calor y sal. Adora las máquinas y los robots, que dibuja, monta y desmonta constantemente: hace tiempo que sus puzzles son viejos ordenadores y cacharros, que despieza y ensambla. Tiene pasión por los Lego, que monta y permuta pasmosamente. Nada, bucea, es caserísimo, nunca tiene frío, se alimenta de fruta y huevo, corre mucho y renuncia a la satisfacción inmediata con facilidad. Dentro de seis años será mucho mayor lo oculto a mí: sabrá más de mí y yo menos de él. Los padres tenemos el privilegio de recordar la persona entera de los hijos. Una de mis cápsulas del tiempo, claro, es él.

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