Collector
La Casita de Bad Bunny, de un espacio de resistencia a un símbolo de exclusividad para gente guapa y famosa | Collector
La Casita de Bad Bunny, de un espacio de resistencia a un símbolo de exclusividad para gente guapa y famosa
Faro de Vigo

La Casita de Bad Bunny, de un espacio de resistencia a un símbolo de exclusividad para gente guapa y famosa

Los conciertos de Bad Bunny en Madrid están copando los hilos de las redes sociales y acaparando la atención de los medios mucho más allá de lo meramente musical. La Casita, un espacio dentro del espectáculo del artista puertorriqueño que nació para transmitir un mensaje de resistencia y solidaridad con los desplazados y marginados, se ha convertido para muchos en un símbolo de exclusividad y exclusión. Muchas voces se han alzado en contra de la prevalencia de jóvenes famosas, «influencers» y mujeres del público con una estética muy concreta, estas últimas reclutadas por ojeadores, mientras el resto queda fuera de esta escena de proximidad con el artista por no cumplir con los cánones estéticos o de estatus. Algunas críticas han ido más allá y han llegado a establecer paralelismos con el famoso jacuzzi de Jesús Gil, una imagen icónica de los años noventa del siglo pasado en la que el entonces alcalde de Marbella posaba rodeado de mujeres jóvenes en traje de baño.

Go to News Site