Collector
María Oruña rescata la figura del ladrón de guante blanco: "Nos puede caer un poco mejor" | Collector
María Oruña rescata la figura del ladrón de guante blanco:
El Plural

María Oruña rescata la figura del ladrón de guante blanco: "Nos puede caer un poco mejor"

María Oruña (Vigo, 1976) abandona los escenarios de Cantabria y Vigo para instalarse en el corazón de Madrid con 'La Cámara de las Maravillas' (Plaza & Janés), un thriller que se adentra en los claroscuros del coleccionismo privado y el mercado del arte. La novela arranca en una versión ficcionada del Palacio de Linares —convertido aquí en el Palacio Dorado—, donde la inauguración de un exclusivo museo se ve sacudida por un robo imposible y una muerte tan desconcertante como inexplicable. A partir de ahí, la autora construye una intriga que explora el mundo del coleccionismo privado, las subastas, los grandes museos y los secretos que se esconden tras algunas de las obras más valiosas del planeta. Entrevistada por ElPlural, Oruña nos explica que no se siente identificada con la etiqueta de "reina de la novela negra". "En cualquier promoción todas lo somos", ironiza. La escritora viguesa prefiere definirse como una "curranta que escribe novelas de misterio, sin más" o, incluso, como una "escritora de la provocación" porque disfruta jugando con el lector y desafiando sus expectativas. La novela combina entretenimiento, investigación policial y reflexión sobre cuestiones tan actuales como el expolio patrimonial, la restitución de obras de arte o la delgada frontera entre la legalidad y la legitimidad. Asimismo, la autora apuesta por un "misterio elegante" protagonizado por uno de los grandes arquetipos de la literatura criminal: el ladrón de guante blanco. Un delincuente que, pese a serlo, puede despertar cierta simpatía en el lector. "Roban a ricos, que siguen siendo ricos una vez que les han robado", explica. Entrevista con María Oruña: "Soy una curranta que escribe novelas de misterio, sin más" P.- ¿Qué va a encontrar el lector en 'La Cámara de las Maravillas'? R.- Tenemos un misterio muy elegante, de ladrón de guante blanco, que nos lleva a ver el contraste entre la élite del mundo cultural y la gente de a pie, simbolizada por el ladrón callejero que había sido Dimas Chevalier y por la Policía de homicidios, que no entiende para nada el mundo del arte ni de los cuadros. Frente a ello, están los Mendoza, una familia de élite, muy conocida en el mundo de las subastas y los coleccionistas, además de un inspector de Patrimonio. Y hay, desde luego un misterio: un gran robo, elegante, limpio, que nadie sabe cómo ha podido ser realizado y un muerto que nadie sabe cómo ha podido morir. P.- ¿La idea fue anterior al robo del Louvre? R.- Sí, cuando ocurrió estaba prácticamente terminada. Pero es un tipo de robo muy distinto al que yo planteo aquí, que es el prototipo literario de ladrón de guante blanco, que no son violentos, a los que nadie ve entrar o salir ni generan destrozos. Roban a ricos, que siguen siendo ricos una vez que les han robado. Lo del Louvre sorprende por su descaro, ¡a quién se le ocurre la grúa por la ventana!, pero también por la ineficacia del sistema de seguridad de un museo tan importante...

Go to News Site