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El hombre que decide quién se sienta al lado de quién: «Todo el mundo quiere salir en las fotos» | Collector
El hombre que decide quién se sienta al lado de quién: «Todo el mundo quiere salir en las fotos»
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El hombre que decide quién se sienta al lado de quién: «Todo el mundo quiere salir en las fotos»

José Carlos Sanjuán Monforte es uno de los grandes veteranos del protocolo en España. Ha trabajado en la Casa Real y en la Moncloa y ha participado en cuatro viajes papales. Conoce la complejidad de coordinar autoridades civiles y ceremonial litúrgico. A él le toca colocar juntos a los líderes políticos en las ceremonias sin que se noten las tensiones , especialmente en la misa del domingo en Cibeles, donde la zona de autoridades pasa el millar de sillas y habrá que aplicar con rigor el «Real Decreto de Precedencias». Un ejercicio de precisión milimétrica en un momento en el que la sensibilidad institucional está especialmente expuesta. ¿Cómo se gestiona un viaje papal en un contexto político tenso? Con mucha mano izquierda. La coordinación se realiza con las administraciones central, autonómica y local. La relación con el Ministerio de la Presidencia, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento es buena. El objetivo común es alcanzar consensos y facilitar el buen desarrollo del viaje. ¿Qué mensaje quiere transmitir el protocolo con esta visita? Queremos transmitir una imagen institucional de que España está preparada para organizar un evento de esta magnitud, con serenidad, control y profesionalidad. El objetivo es mostrar que todo está controlado y que se saben hacer las cosas bien, aunque la procesión vaya por dentro. ¿Ha indicado el Vaticano algo especial? No ha habido solicitudes extraordinarias. Nos han recordado que el Papa no acepta condecoraciones ni medallas. Las delegaciones vaticanas han visitado todo y la valoración general fue positiva. Se marcharon contentos. ¿Cómo van los preparativos? Van bastante bien. Mejor de lo que podíamos llegar a pensar. La misa de Cibeles reunirá entre 800.000 y un millón de personas, lo que implica un despliegue enorme de equipos y voluntarios. En la zona de autoridades va a haber más de mil sillas. ¿Está siendo complicado organizar el protocolo? El protocolo siempre es fácil o difícil, depende de cómo se enfoque. En el equipo hay también voluntarios, estudiantes de protocolo, que están actuando con enorme profesionalidad. Los responsables de protocolo de las autoridades nacionales, autonómicas, locales y provinciales nos están facilitando el trabajo porque se ponen en nuestro papel y nosotros en el suyo. ¿Qué elementos del protocolo no se ven pero son decisivos? La tarea de ordenar precedencias, coordinar equipos y resolver imprevistos es esencial pero deliberadamente discreta. Detrás va a haber muchas horas de sueño perdidas, y tensión por ajustes de última hora y coordinación constante. La obligación del equipo, entre Natalia Salinas y yo, es que nada de eso se note y que el evento se desarrolle con naturalidad. Si tenemos ojeras, nos pondremos gafas de sol. Usted ya trabajó en otros viajes papales. ¿Es un viaje muy diferente a los anteriores?   En lo que afecta al protocolo de Estado, no demasiado. La novedad es la recepción en el Palacio Real, que no existió en las visitas de Benedicto XVI. Habrá presencia de los poderes del Estado, presidentes autonómicos, cuerpo diplomático y representantes de la sociedad civil. Luego, en el encuentro en el Movistar Arena se mezclará representación institucional con personalidades del mundo empresarial, cultural y educativo. En el Bernabéu será el gran encuentro con los católicos de la provincia eclesiástica de Madrid. ¿Cuál será el evento más delicado en términos de protocolo? La misa de Cibeles, que coincide con la solemnidad del Corpus Christi. Además de la ubicación de autoridades y fieles, habrá una procesión del Santo Padre con la custodia. Al mismo está previsto que asista la Familia Real al completo, lo que añade complejidad. ¿Es difícil armonizar el ceremonial civil con el litúrgico? La clave es separar ámbitos. El presbiterio pertenece al ceremonial litúrgico y lo dirigen los maestros de ceremonias del Papa. El ceremonial civil gestiona autoridades, logística y accesos. Con esta división, la colaboración es sencilla. ¿Cómo será el acto en el Congreso de los Diputados? Será una sesión conjunta de diputados y senadores. En la mesa presidencial estarán el Papa, la presidenta del Congreso, el presidente del Senado y el secretario general de la Cámara. El Congreso gestiona la tribuna de invitados civiles; la Conferencia Episcopal se ocupa del séquito papal y de sus representantes. Será uno de los grandes discursos del viaje. El acto será sencillo, pero muy emotivo. ¿Cómo hay que vestirse para los encuentros con el Papa?   Lo correcto entre las autoridades es evitar colores excesivamente llamativos, como amarillos o rojos intensos. Para los hombres, se recomienda el traje oscuro. Naturalmente, los peregrinos deben vestir con comodidad, para ellos es menos formal. Pero siempre evitando el blanco. ¿Y cómo se dirige uno al Papa, si debe hablar con él? Yo aconsejo que se haga con naturalidad y normalidad. ¿Qué se le puede regalar al Papa? Quien le lleve algún regalo, creo que tendrá más problemas con el control de seguridad que con el protocolo. Hay otras formas de hacerle llegar al Santo Padre el regalo. Usted decide quién se sienta en primera fila. ¿Le están presionando mucho? Todo el mundo quiere salir en las fotos. Se aplicará estrictamente el Real Decreto de Precedencias. Para empresas patrocinadoras se establecerá un criterio propio.

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