Diario de Yucatán
Para llegar al santuario del Dr. Diablo’s, descendí al sótano de un complejo de torres brutalistas, cuyas paredes de hormigón estaban muy manchadas por décadas de gases de escape de vehículos y humedad tropical. “Bienvenido al Purgatorio”, proclamaba un cartel sobre la imponente estatua de un demonio alado. Espadas y pistolas antiguas adornaban los estantes […]
Go to News Site