Diario CÓRDOBA
Los tatuajes no solo quedan grabados en la piel para recordar un nombre o un momento: también "hablan" con el sistema inmunológico, en un lenguaje que todavía no comprendemos en profundidad. Nuevos hallazgos científicos muestran que las partículas de tinta que se inyectan en la dermis viajan por el sistema linfático, quedan almacenadas en los ganglios y provocan una inflamación que puede perdurar meses, con efectos medibles sobre células inmunitarias de gran importancia.
Go to News Site