INFORMACION
Fue una de las historias de éxito más curiosas de la primera década del siglo XXI: un joven, muy joven cuarteto (finalmente trío) de Londres se hizo con el favor popular (y las mejores críticas y el Mercury Prize) creando canciones a partir de los mínimos mimbres, de unos pocos elementos sutilmente dispuestos: voces pop y R&B, guitarras reverberantes de dreampop, bajo de rock gótico, 'beats' esqueléticos a pocas revoluciones.
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