COPE
Una grave fuga de gas ha obligado a intervenir de urgencia a los servicios de emergencia a primera hora de esta mañana en Palma. El incidente se ha saldado con cuatro personas heridas de gravedad y otros nueve vecinos atendidos con síntomas leves. Los hechos han ocurrido alrededor de las 6:05 horas de la madrugada, cuando el Servicio de Ambulancias 061 ha recibido el aviso de que había tres personas inconscientes en el interior de un piso ubicado en la calle Pisa, en el barrio de La Vileta. Al personarse en la vivienda, los sanitarios han confirmado que se trataba de una fuga de gas. En el lugar han tenido que atender de urgencia a cuatro personas en estado grave: tres hombres de 23, 33 y 33 años, y una mujer de 34 años. Todos ellos han sido evacuados de inmediato al Hospital Universitario Son Espases. Posteriormente, los equipos médicos han asistido al resto de los residentes del edificio. En total, nueve vecinos más han resultado afectados de carácter leve y han sido atendidos en el mismo lugar del incidente, sin necesidad de traslado hospitalario. Hasta el lugar del suceso se han desplazado dos ambulancias de soporte vital básico y dos unidades de UVI móvil del 061, además de efectivos de la Policía Local y de los Bomberos de Palma, quienes se han hecho cargo de asegurar la zona y controlar la fuga. Este tipo de siniestros suelen estar provocados por una mala combustión de los termos o calentadores, dando lugar al monóxido de carbono, un gas altamente peligroso. En una entrevista previa en Cope Mallorca, el jefe de los Bomberos de Palma, Eder García, explicaba de forma muy clara cómo actúa este enemigo invisible, conocido popularmente como "la muerte dulce": "Son aparatos de combustión como calentadores, generadores eléctricos, vehículos, braseros, estufas, tanto de leña como de gas, que por un funcionamiento anormal hacen una combustión incompleta y en vez de generar dióxido de carbono lo que generan es monóxido. El monóxido es muy afín a la hemoglobina de la sangre, 250 veces más que el oxígeno, impide que llegue oxígeno a la sangre y es lo que se llama muerte dulce porque nos vamos intoxicando poco a poco y no nos damos cuenta y la gente suele morir quedando inconsciente poco a poco". A raíz de mitos urbanos que sugieren que el gas letal podría propagarse a través del agua corriente de la ducha, el jefe de bomberos aclaró de manera tajante la realidad de estos casos: "El problema muchas veces es que instalaciones antiguas o sin pasar revisiones llegan a montar termos dentro del propio baño. El baño suelen ser estancias cerradas, si lleva mala combustión lo va acumulando allí. Lo habitual es que sea por estancias cercanas al aparato que genera el monóxido, pero por el agua nunca va a venir el monóxido". Para evitar que se repitan accidentes de esta gravedad, los servicios de extinción de incendios insisten en la importancia de la prevención y el mantenimiento de las instalaciones. Eder García comparte una serie de pautas clave que todos los ciudadanos deberían seguir: Vigilar el color de la llama: "Siempre comprobar que la llama de nuestro calentador sea de un color azul; siempre que sea amarilla ya es un síntoma de que la combustión está siendo incompleta". Atención en invierno: Apagar siempre las estufas o braseros antes de irse a dormir. Revisiones periódicas: Realizar de manera estricta las revisiones técnicas obligatorias y limpiar de vez en cuando el tiro de los calentadores. Ventilación constante: Mantener siempre las rejillas de ventilación de la vivienda libres de suciedad u obstáculos para asegurar la correcta circulación del aire. Si se detecta cualquier anomalía o síntomas de mareo en la vivienda, el jefe de bomberos recuerda el protocolo de emergencia que puede salvar vidas: "Abrir rápidamente las habitaciones, avisar, apagar el aparato que nos esté generando la combustión incompleta y llamar rápidamente al 112".
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