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A 30 kilómetros por carretera de San Sebastián ha sido escenario de varias películas a nivel nacional e internacional. La localidad, antiguamente dedicada a la construcción naval y el comercio marítimo es en nuestros días uno de los enclaves turísticos más interesantes y visitados de la costa vasca. Unos paisajes esculpidos por el mar y el cine que es mundialmente conocido por sus impresionantes acantilados de flysch, ese tesoro geológico de más de 60 millones de años que bordea parte del Cantábrico y en el que las olas marcan el ritmo de la vida de sus 10.000 habitantes. Enclavado en la desembocadura del Urola, Zumaia llama la atención de turistas, cineastas y amantes de la historia. La Playa de Itzurun rodó las escenas que darían vida al Rocadragón de Juego de Tronos en el País Vasco, y las calles del pueblo dieron vida a Argoitia, el rincón ficticio donde transcurre la acción de la exitosa película Ocho apellidos vascos. Además la localidad convirtió el barrio de Aita Mari en un escenario del Reino Unido para la serie 'The Game'. Ahora la costa de Guipúzcoa vuelve a situarse en el mapa cinematográfico con el rodaje de 'Todo lo que nunca fuimos', la adaptación a la gran pantalla de la popular novela de Alice Kellen. La película, protagonizada por Maxi Iglesias y la actriz portuguesa Margarida Corceiro, convierte a este enclave del País Vasco en escenario de una historia de amor marcada por la superación y muchos sentimientos. Más allá de su costa, Zumaia - vecina de Getaria y Zarautz - conserva un rico patrimonio histórico en el que destacan la iglesia de San Pedro y la ermita de San Telmo, situada en un acantilado y documentada desde 1540, hoy considerada bien cultural. El entorno natural se completa con la desembocadura del río Urola, donde se forman marismas que albergan numerosas especies de aves, convirtiendo el municipio en un destino ideal para escapadas de fin de semana que combinan cine, naturaleza y patrimonio.
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