COPE
El Papa ha escuchado con atención las palabras del actor Antonio Banderas, del vicerrector de la Complutense José María Coello de Portugal, del presidente de la patronal Antonio Garamendi, de la presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel, de los secretarios generales de los principales sindicatos, Unai Sordo de Comisiones Obreras y Pepe Álvarez de UGT y de las estrellas del deporte Carolina Marín y Teresa Perales. Además, ha podido disfrutar de la actuación de la bailarora flamenca Sara Baras. Además, ha vivido un momento especial, cuando las miles de personas que se han dado cita en el Palacio de los Deportes de Madrid, ahora conocido por motivos promocionales como Movistar Arena, le han otorgado una larguísima y emotiva ovación que le ha abrumado visiblemente. Tras asistir a todo esto, tras conocer en este encuentro a los diferentes grupos de la sociedad civil española y vivir de primera mano el diálogo social de nuestro país, León XIV ha querido destacar el legado creativo de España: «Es un placer encontrarme con vosotros en este lugar, un espacio que no sólo acoge actividades deportivas, artísticas y culturales, sino emociones profundas del ser humano: la alegría y la admiración, el entusiasmo y la esperanza, así como la tristeza y la frustración. En este hermoso país es imposible no admirar la huella de creatividad que atraviesa su historia y da forma a su identidad. Una hermosura visible en sus ciudades, en sus calles y monumentos, en sus plazas y jardines, en sus universidades e iglesias, en la música, la pintura y la danza, en su gastronomía. Aquí se percibe también el alma de las generaciones que transformaron el paisaje y le dieron un rostro propio, y eso nos revela en cada trazo la inteligencia y la voluntad que residen en el alma humana.» Se ha querido detener en una pregunta: «¿Qué herencia estamos dejando al futuro y por ende qué tipo de comunidad estamos construyendo?» Ha respondido apoyándose en las intervenciones anteriores e interpelando a todos a buscarle sentido a nuestras funciones cotidianas: «He escuchado con sumo interés cada una de las intervenciones de los panelistas; coincido con vosotros. Nuestra sociedad, en efecto, posee una extraordinaria capacidad para producir, innovar y comunicar, sin embargo, parece que todavía necesitamos aprender a custodiar el alma de aquello que esta genera. De lo contrario, corremos el riesgo de ser expertos en los medios y eficaces para producir, pero inciertos acerca del porqué, para qué, con quién y para quién se produce. En este contexto, la Iglesia, consciente tanto de sus aciertos como de sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo.» El diálogo entre instituciones, la creación conjunta y el servicio desinteresado, desde esos tres pilares ha definido el Papa León XIV el concepto de Tejer Redes. Con todo ello ha llamado a los europeos a abrazar el innegable legado cristiano: «¿En serio es posible creer que la Europa —a la que tanto amamos—, sería ella misma sin la huella de la fe? ¿Por qué temer que la eternidad impregne la cotidianidad? Sigue vivo el grito de mis Predecesores: ¡No temáis! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo! Jesucristo no nos quita nada y nos da todo. Quiero preguntarme en voz alta: ¿Quiénes están siendo excluidos a pesar de sus virtudes y capacidades? No podemos ignorar que la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y a la Iglesia»
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