Cope Zaragoza
Este lunes, la playa de la Punta del Raset de Dénia ha sido el escenario de la liberación de 15 crías de tortuga boba ('Caretta caretta'), conocidas como las “hijas de Diana”. Estos ejemplares, que nacieron el año pasado de los nidos que una tortuga llamada Diana depositó en la zona, han entrado por primera vez al mar con cerca de un kilo de peso, iniciando una travesía vital para la especie. Una de las crías, bautizada como Marieta, lleva consigo un emisor satelital que permitirá a la Fundación Oceanogràfic recabar datos cruciales sobre su comportamiento. Según ha informado, a los micrófonos de COPE Dénia Marina Alta, la divulgadora de la fundación, Inés Perales, este dispositivo “nos irá dando información durante unos meses sobre su perfil de buceo, cuánto tiempo pasa buscando comida o para dónde se está yendo”. Este seguimiento es una parte fundamental de su trabajo, que se centra en “la investigación, la conservación y la divulgación”. El evento no es solo una suelta, sino una apuesta a largo plazo. Gracias al instinto de filopatria, se espera que las tortugas que hoy han iniciado su viaje regresen a esta misma playa para anidar dentro de 15 o 20 años. “Esperamos que algunas de ellas nos visiten en ese período de tiempo”, ha explicado Toni Martínez, guardacostas de Dénia y uno de los impulsores del proyecto, quien confía en que “muchas de ellas volverán”. El acto, que coincide con la celebración del Día Mundial de los Océanos, ha contado con la asistencia de numerosos ciudadanos y escolares. Mauricio, uno de los asistentes, se ha mostrado muy emocionado: “He aprendido mucho, muchas cosas no sabía, y me parece un evento excelente para concientizar a la gente, a los niños, que son la nueva generación, el futuro”. La costa de Dénia se ha consolidado como un punto clave para la anidación de tortugas en el Mediterráneo español, un fenómeno impulsado por el cambio climático. Las tortugas buscan aguas y arenas más cálidas, y las playas de Dénia han demostrado ser “muy propicias”, con un éxito de incubación que en uno de los nidos alcanzó el 100% el año pasado. Sin embargo, la temperatura de la arena es un factor crítico que la especie gestiona con sabiduría. Tal y como ha detallado Toni, “a mayor temperatura en la arena, mayor temperatura en incubación, prácticamente, lo que nacen son hembras”. Este desequilibrio de sexos es una amenaza para la supervivencia de la especie. “Si todo lo que nacen son hembras, difícilmente repoblarán”, ha advertido. Por ello, las tortugas buscan activamente zonas con temperaturas equilibradas para asegurar la diversidad. La “Campaña Tortuga” sigue activa y los expertos insisten en la importancia de la colaboración ciudadana. Se solicita a cualquier persona que vea una tortuga saliendo del agua o rastros de anidación en la arena que llame inmediatamente al teléfono de emergencias 112. “Vale la pena que nos dirijamos nosotros hasta allí y verifiquemos que no sea, a que por no estar seguro no avises y se pueda perder el poder detectar un nido”, ha subrayado Toni. La concienciación es fundamental para el éxito de estas iniciativas, como ha recordado Mauricio, quien se ha quedado con el mensaje principal: “Totalmente, 112”. La implicación de la sociedad es la que permite que actos como la suelta de las “hijas de Diana” sean un éxito y garanticen un futuro para estas especies.
Go to News Site