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La seguridad de los motoristas ha experimentado una profunda transformación en la última década gracias al desarrollo de nuevas tecnologías de protección. Entre todas ellas, el airbag para motociclistas se ha consolidado como uno de los avances más relevantes por su capacidad para reducir el impacto de los accidentes y minimizar lesiones graves. Sin embargo, pese al amplio consenso sobre su eficacia, su implantación entre los usuarios continúa siendo limitada. Con el objetivo de fomentar el conocimiento y promover un uso adecuado de esta tecnología, la plataforma Vive la Moto, impulsada por ANESDOR (Asociación Nacional de Empresas del Sector Dos Ruedas) y con la colaboración de la Dirección General de Tráfico (DGT), ha elaborado una guía práctica destinada a resolver las dudas más frecuentes de los motoristas sobre el airbag. Una protección regulada y certificada El director técnico de ANESDOR, Sergio Crespo, explica que el airbag de moto no es un accesorio cualquiera, sino un Equipo de Protección Individual (EPI) sometido a una normativa específica que establece protocolos y certificaciones para garantizar su eficacia. Actualmente existen dos grandes categorías de sistemas certificados en el mercado: los airbags de activación mecánica y los de activación electrónica. Ambos deben superar rigurosos ensayos que evalúan aspectos fundamentales como la detección del accidente, la velocidad de inflado y la capacidad de absorción de energía durante el impacto. «La certificación nos garantiza una protección adecuada en caso de accidente», señala Crespo. Por el contrario, advierte de que utilizar dispositivos sin homologación puede resultar incluso contraproducente debido a posibles fallos de activación o comportamientos imprevistos en situaciones críticas. La recomendación de los expertos es clara: antes de adquirir un airbag, el usuario debe comprobar que dispone del marcado CE y cumple con los requisitos de certificación exigidos por la normativa europea. Cómo funciona un airbag de moto La eficacia de esta tecnología radica en su rapidez de actuación. Los sistemas actuales son capaces de activarse e inflarse en apenas 25 milisegundos, protegiendo zonas especialmente vulnerables del cuerpo como el cuello, el pecho y la espalda durante los primeros instantes del accidente. Diversos estudios señalan que esta protección puede reducir hasta un 40% la mortalidad en siniestros de tráfico y disminuir hasta un 75% la gravedad de determinadas lesiones de espalda. Además, algunos fabricantes estiman que el sistema puede absorber hasta un 98% de la energía del impacto y ofrecer una capacidad protectora equivalente a la de siete espalderas convencionales. Estas cifras han convertido al airbag en una de las herramientas de seguridad pasiva más eficaces disponibles actualmente para los usuarios de motocicletas. Elegir el modelo adecuado Uno de los aspectos más importantes para garantizar la efectividad del sistema es seleccionar un modelo que se adapte tanto a las necesidades del usuario como al tipo de conducción que realiza. Según ANESDOR, la cobertura mínima recomendable debe incluir el pecho y la espalda, aunque existen modelos que amplían la protección a otras zonas corporales. La oferta actual contempla soluciones específicas para diferentes perfiles de motorista. Los sistemas Sport o Racing están diseñados para la conducción deportiva y el uso en circuito; los Touring priorizan la comodidad durante largas rutas; los Trail combinan protección para asfalto y pistas; mientras que los modelos MX o Enduro responden a las exigencias del motocross y la conducción off-road. En el ámbito urbano destacan los airbags destinados a usuarios de scooter, caracterizados por su ligereza y practicidad, así como las propuestas Café Racer o Vintage, que integran tecnología moderna en diseños de inspiración clásica. La importancia del ajuste y la compatibilidad Los especialistas insisten en que la eficacia del airbag depende también de una correcta colocación. Un sistema demasiado holgado puede desplazarse durante un accidente, mientras que uno excesivamente ajustado puede limitar la movilidad del conductor y afectar a su comodidad. «El airbag debe adaptarse a nuestra ergonomía de una forma cómoda. No nos debe quedar suelto, pero tampoco apretar o limitarnos la movilidad», explica Crespo. Asimismo, resulta imprescindible respetar las indicaciones del fabricante respecto a la compatibilidad con otros elementos del equipamiento, como chaquetas, espalderas o mochilas, ya que una combinación incorrecta podría afectar a su funcionamiento. En cuanto al mantenimiento, los expertos señalan que estos dispositivos no suelen requerir cuidados complejos, aunque es fundamental seguir las instrucciones específicas de cada fabricante, especialmente después de una activación. Mucha concienciación, poca adopción Pese a la evidencia sobre sus beneficios, el uso real del airbag continúa siendo reducido. Así lo refleja el estudio «Seguridad, conocimiento y barreras de adopción del airbag en motoristas europeos 2026», elaborado por Motocard en España, Portugal, Italia y Francia. La investigación revela que el 97% de los motoristas europeos conoce esta tecnología y que más del 93% considera que contribuye a salvar vidas. Sin embargo, únicamente el 16,2% declara utilizarla habitualmente. La principal barrera identificada es económica. El 73% de los encuestados considera que el precio sigue siendo el principal obstáculo para su adquisición. Los datos muestran además importantes diferencias entre países. Francia lidera la adopción con un 39,2% de usuarios, mientras que España alcanza el 17,8% y Portugal apenas llega al 6,5%. Un reto para la seguridad vial La necesidad de reforzar la protección de los motoristas cobra especial relevancia ante la evolución de la siniestralidad. En 2025, los usuarios de motocicletas representaron el 43% de las víctimas mortales registradas en las carreteras españolas, una cifra que preocupa tanto a las administraciones como al sector. Para Silvia Bach, consejera delegada de Motocard, la formación y la divulgación son claves para revertir esta situación. La directiva considera prioritario que los motoristas conozcan las ventajas del airbag y lo integren progresivamente en su equipamiento habitual. La industria se moviliza En paralelo al crecimiento del interés por esta tecnología, ANESDOR ha reforzado su apuesta por el airbag con la incorporación de cinco nuevas empresas especializadas en sistemas de accionamiento mecánico: Airobag, Aspar-Air, Hit-Air, Motoairbag y Rock Tool. Estas incorporaciones fortalecen la Comisión de Equipamiento de Protección de la asociación, un órgano que trabaja en la coordinación técnica entre fabricantes, la divulgación de información rigurosa y la promoción de iniciativas orientadas a mejorar la seguridad vial. Como parte de esta estrategia, ANESDOR y la DGT han impulsado también el portal informativo airbag.anesdor.com, una plataforma que reúne guías técnicas, un catálogo de airbags certificados y materiales formativos para ayudar a los usuarios a tomar decisiones fundamentadas. Una tecnología con margen de crecimiento La evolución de los sistemas de protección para motoristas apunta a que el airbag desempeñará un papel cada vez más relevante en los próximos años. Su eficacia está ampliamente respaldada por estudios y organismos especializados, mientras que la industria continúa trabajando para mejorar sus prestaciones y facilitar su acceso a un mayor número de usuarios. El desafío pendiente es reducir la distancia existente entre la percepción positiva de esta tecnología y su uso real. En un contexto en el que los motoristas siguen siendo uno de los colectivos más vulnerables en carretera, los expertos coinciden en que la información, la formación y la accesibilidad económica serán determinantes para convertir el airbag en un elemento habitual del equipamiento de seguridad.
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