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La temporada 2026 de Fórmula 1 está siendo especialmente dulce para Lewis Hamilton . El heptacampeón del mundo ha mejorado ya los resultados que obtuvo en 2025, y en solo seis carreras ya ha sumado tres podios , algo que no consiguió en su primer año como piloto de Ferrari. Pero el buen estado anímico del británico no se debe solo a sus resultados deportivos. Desde que comenzó su relación con la celebrity más famosa del mundo, Kim Kardashian, Hamilton se encuentra mucho más relajado. Se le nota en la propia pista, donde incluso recuerda a sus mejores años en los que dominaba al volante del Mercedes, equipo que ahora tiene en su joven diamante, Kimi Antonelli, a su gran apuesta y líder del campeonato. La presencia de la mayor de las Kardashian en el último Gran Premio de Mónaco, cuna del glamour de las carreras y cita imprescindible para el famoseo mundial, no pasó desapercibida. La estadounidense se paseó por el paddock como la invitada de honor que fue, acompañada por su hermana Khloe , y vio desde una posición privilegiada las sesiones de entrenamientos y la carrera, siguiendo especialmente a su novio. Hamilton no solo sacó lo mejor de sí en un fin de semana que culminó con un segundo puesto, con lo que iguala el récord de ocho podios que ostentaba en solitario hasta el momento el legendario Ayrton Senna. También tuvo un gesto que no pasó desapercibido para nadie dirigido hacia Kim Kardashian. Hamilton recibió de manos de la Princesa Charlene el trofeo que acreditaba su segundo puesto en el circuito más legendario de la Fórmula 1. Tras agradecerlo y dedicarle con un gesto desde la escalinata del Automobile Club de Mónaco —no hay podio al uso, ya que por protocolo nadie debe estar por encima de los Príncipes en una ceremonia formal— a los mecánicos, el piloto tiró un beso y guiñó un ojo a una persona en concreto que estaba entre ellos. Y es que en el centro, entre miembros de la Scuderia, se encontraba una Kim Kardashian que estaba grabando el momento con su móvil y que recibió el romántico gesto con una sonrisa cómplice. La relación entre Lewis Hamilton y Kim Kardashian es una de las más sorprendentes en el mundo de la Fórmula 1. Desde principios de año han ido compartiendo con cuentagotas imágenes juntos, pero ya desde hace tiempo se ha visto cómo el deportista ha ido introduciéndose cada vez más en el clan Kardashian . Ahora, con esta aparición en el paddock, es ella la que entra en el mundo de él, aunque ello conlleve incluso arrebatarle foco a él entre los fotógrafos que viajan a los Grandes Premios.
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