COPE
La última edición del Festival Les Arts de Valencia ha terminado en indignación generalizada y con la amenaza de reclamaciones masivas. El evento, que congregó a más de 25.000 asistentes, vivió una primera jornada caótica marcada por los graves problemas de sonido que hicieron inaudibles los conciertos, lo que derivó en la cancelación de la jornada del sábado. Lo comunicaron poco antes de abrir el recinto. La situación ha sido analizada en el programa 'Mediodía Cope Más Valencia', con Carles Villeta. Isa Andrés, una de las asistentes con abono para los dos días, ha relatado su experiencia. Aunque se conocía que se iban a instalar limitadores de decibelios por una sentencia judicial, asegura que “no pensábamos que fuese a llegar al punto al que llegó la situación”. El sentimiento es de frustración: “Nos sentimos un poco estafados, porque al final por lo que nosotros pagamos fue por un festival de viernes y sábado, el sábado no se celebró, pero es que el viernes tampoco se celebró en unas condiciones óptimas de un festival”. El malestar del público fue patente desde el inicio. Durante la actuación de Leire Martínez, los asistentes comenzaron a pitar y a gritar "no se oye". La propia artista tuvo que parar el concierto en varias ocasiones, dirigiéndose a los técnicos de sonido. Isa Andrés cuenta cómo “la cantante se disculpó”, e incluso el último grupo, Siloé, mostró en las pantallas mensajes "pidiendo perdón a los asistentes" y apelando a la organización del festival. Ante lo ocurrido, la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (AVACU) ya está recibiendo un aluvión de consultas. Su presidente, Julián Tío, ha afirmado en Cope que la organización quizá “ha tensado demasiado la cuerda”, ya que otros festivales habían cambiado su ubicación para evitar estos problemas. Tío alerta a los asistentes sobre la oferta inicial de la organización. El portavoz de la asociación de los consumidores, explica que los afectados tienen dos caminos. El primero es aceptar la devolución proporcional por el sábado que ofrece la organización, pero advierte: “si uno acepta lo que le dice el promotor, que sepa que con eso se queda y no se podrá reclamar absolutamente nada más”. La segunda vía es iniciar una reclamación para exigir la devolución del 100% del importe del abono. El fundamento de la reclamación es doble. La devolución del sábado es clara porque "no se llevó a cabo", pero la del viernes se basa en que el servicio se prestó en unas condiciones que "no son las mínimas exigibles", según Tío. “El testimonio es claro y evidente que el viernes no se prestó en condiciones”, sentencia, aludiendo al contrato que une al consumidor con el organizador del evento. El presidente de AVACU aclara que las reclamaciones no se limitan al precio de la entrada. También se pueden reclamar todos los gastos asociados, como billetes de tren, avión y alojamiento en hoteles, en concepto de "daños y perjuicios". Esto se debe a que son consecuencia de “una mala prestación del servicio, como parece que pasó el viernes, y una no prestación de servicio, que fue lo que pasó el sábado”. El primer paso recomendado es "plantear una reclamación frente al organizador" de forma individual y por escrito lo antes posible. De esta manera, se deja constancia de la voluntad del consumidor. Si esta vía no da resultado, el siguiente paso es acudir a un organismo de consumo o a una asociación como AVACU para tramitar la reclamación por la vía administrativa. La última opción, si la vía administrativa no prospera, sería la vía judicial. No obstante, Julián Tío confía en no tener que llegar a ese punto para evitar un proceso largo que podría "colapsar los juzgados" y espera que se pueda alcanzar una solución alternativa que satisfaga a todas las partes.
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