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María, dentista: «Si tienes bordes redondeados en tus dientes, tu mordida no se ha desgastado y eres más joven» | Collector
María, dentista: «Si tienes bordes redondeados en tus dientes, tu mordida no se ha desgastado y eres más joven»
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María, dentista: «Si tienes bordes redondeados en tus dientes, tu mordida no se ha desgastado y eres más joven»

Si te miras al espejo y te fijas en el borde de tus dientes delanteros, es posible que descubras un detalle curioso. ¿Ves unas pequeñas onditas, picos o bordes redondeados en la silueta del diente? Si los tienes, no te asustes. No se trata de ninguna enfermedad, ni de que te falte calcio, ni de una rotura. Todo lo contrario, es una característica de tu boca que deberías celebrar. Esas pequeñas protuberancias que acompañan a los más pequeños cuando les crecen los dientes tienen un nombre clínico que suena un poco raro, mamelones . Recientemente, la doctora María Navarro, dentista de la Clínica Carmen Serrano, ha explicado en un vídeo de TikTok lo que ocurre si sigues teniendo estos mamelones cuando eres adulto. Según la especialista, significa que tienes una dentadura envidiable y, en cierto modo, mucho más joven que la media. Lo primero que hay que saber es que todas las personas nacemos con estas ondas. Cuando se caen los dientes de leche y salen los definitivos por primera vez durante la infancia, lo hacen con esa silueta festoneada. Es la forma natural con la que el diente viene «de fábrica». Estos picos no están ahí por capricho de la naturaleza, sino que durante los primeros años de vida, ayudan a los niños a cortar y masticar mejor los alimentos, además de guiar a los dientes para que se alineen correctamente en la encía. Por lo tanto, verlos en la boca de un niño es lo más normal del mundo. Lo curioso es mantenerlos cuando vamos cumpliendo años. La boca está diseñada para comer, hablar e, inevitablemente, rozar unos dientes contra otros. Como se explica en el texto que acompaña al vídeo, «con el uso, la masticación los va desgastando hasta que desaparecen». En la inmensa mayoría de las personas, este frotamiento continuo y diario hace que los picos se vayan limando de manera natural, hasta dejar el borde del diente completamente recto y liso. Lo habitual es que este proceso de limado natural termine antes de cumplir los 25 años. A partir de esa edad, lo común es encontrarse con dentaduras de líneas rectas. Por eso, cruzada la barrera de los treinta o los cuarenta, conservar las onditas originales es un caso bastante especial . «En los adultos es poco frecuente, pero si los tienes es muy buena señal, ya que significa que no desgastas tus dientes», explica la dentista. Si parte de tu dentadura mantiene esa forma en la edad adulta, significa que tu manera de morder ha protegido tus piezas dentales de la fricción. Lejos de ser un problema que requiera tratamiento, los expertos lo interpretan como un indicador de juventud dental . Tus dientes apenas han sufrido el desgaste del tiempo. Tienes una dentadura fuerte, sana y con una estructura que se ha mantenido intacta desde que eras un niño. De hecho, la doctora apunta una tendencia de lo más curiosa que se está viendo en las consultas últimamente: «Simbolizan juventud. De hecho, se han puesto de moda. Hay gente que viene a realizárselos de forma artificial ».Y es que lo que antes parecía un defecto estético que muchas personas intentaban corregir, es realmente un rasgo de juventud dental. Rotundamente, no. Tener mamelones en los dientes no implica sufrir de caries, ni tener infecciones, ni padecer ningún problema en la mandíbula. Si te gustan y no te causan ninguna molestia al comer o al cerrar la boca, el mejor consejo que te puede dar un dentista es no tocarlos y presumir de ellos . Sin embargo, la estética es un tema muy personal. Si a ti no te convence cómo quedan y prefieres lucir una sonrisa con los bordes completamente uniformes y rectos, siempre puedes someterte a un contorneado estético , es decir, pulir un poco el borde del diente. Es un proceso apenas perceptible, indoloro y que se hace en unos pocos minutos en la misma consulta. Eso sí, cualquier retoque, por pequeño que sea, debe ser valorado primero por un profesional. El dentista tendrá que revisar cómo encajan tus dientes superiores con los inferiores (lo que técnicamente llaman oclusión) para asegurarse de que, al alisar el borde, tu forma de masticar siga siendo perfecta. Pero si decides dejártelos tal y como están, recuerda que tienes en tu boca un auténtico sello de juventud natural.

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