CORDÓPOLIS
La nueva norma, aprobada aún de manera inicial, prevé regular el acceso al centro de la ciudad o reducir la velocidad máxima permitida, además de arbitrar medidas de teletrabajo cuando se superen ciertos umbrales La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba ha aprobado inicialmente este lunes lo que ha llamado como el Plan de Acción para mejorar la calidad del aire a corto plazo. La normativa, que todavía no ha entrado en vigor hasta que no se resuelvan todos los trámites administrativos, prevé medidas para mitigar episodios de contaminación del aire en la ciudad, como la regulación del acceso del tráfico al centro de la ciudad (zona de bajas emisiones), la reducción de la velocidad máxima permitida e incluso arbitrar medidas de teletrabajo dirigidas a la población. Córdoba es una ciudad que suele sufrir episodios importantes de contaminación del aire, especialmente por partículas. Uno de los motivos es el ozono troposférico, que tiene que ver con el calor y el tráfico. Otro es la cada vez más frecuente intrusión de polvo sahariano, que hace el aire de la ciudad irrespirable. De hecho, el objetivo es reducir esta contaminación a la que se expone la población y que suele agravar afecciones pulmonares entre la población más vulnerable. Un marco legal para la salud pública Este nuevo instrumento jurídico se fundamenta en la necesidad de cumplir con la Directiva Europea de 2008 y la legislación nacional de calidad del aire, que consideran la pureza del aire como un factor determinante de la salud. El plan define actuaciones de emergencia para reducir el riesgo inmediato o la duración de la superación de los umbrales de alerta. Aunque en los últimos años Córdoba ha mostrado una mejoría progresiva, persisten riesgos de alcanzar niveles diarios de partículas (PM10) superiores a los límites legales, especialmente por causas naturales como las intrusiones de masas de aire africanas. Además, informes recientes advierten que en 2025 la ciudad volvió a situarse por encima del futuro límite legal de dióxido de nitrógeno (NO₂) que la Unión Europea exigirá en 2030, registrando 22 μg/m³ en la estación de Al-Nasir frente al umbral de 20 μg/m³. Uno de los paneles informativos sobre contaminación en Córdoba Tres niveles de actuación ante la contaminación El plan establece un sistema de gestión basado en tres niveles de actuación según la gravedad del episodio. El primero es el umbral de activación, que se dispara cuando la media diaria de PM10 supera los 40 µg/m³ durante tres días consecutivos, sirviendo para preparar los medios necesarios. El segundo es el umbral de información, que se activa con 50 µg/m³ de PM10 o 200 µg/m³ de NO₂, obligando a informar de inmediato a la población y adoptar medidas de atenuación. Finalmente, el umbral de alerta representa la situación más grave, activándose con 80 µg/m³ de PM10 o 400 µg/m³ de NO₂, lo que requiere medidas excepcionales e inmediatas. Dado que el tráfico es la principal fuente antropogénica de contaminación en Córdoba, el plan contempla medidas drásticas en este sector. En caso de superarse los umbrales de información, se limitará temporalmente el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y ejes viarios principales, permitiendo solo el paso a residentes, transporte público, emergencias y vehículos “cero emisiones”. Si se alcanza el nivel de alerta, la restricción de acceso se ampliará incluso a los residentes y al transporte de mercancías que no cuente con etiqueta de cero emisiones. Además, se prevé la reducción de la velocidad máxima permitida en las vías de la zona urbana y el refuerzo de las líneas de transporte público para ofrecer alternativas a los ciudadanos. Otra medida innovadora es el fomento del teletrabajo; el plan insta a las empresas a promover que sus empleados realicen la jornada desde casa cuando se prevea la superación de los umbrales de contaminación. También se establecerán limitaciones horarias estrictas para la carga y descarga de mercancías en función de las etiquetas ambientales de los vehículos. Vista aérea del Polígono de Las Quemadas Acciones en industria, construcción y sector residencial El plan no solo se centra en los coches. En el sector industrial, las empresas deberán activar protocolos específicos, extremar precauciones en procesos que generen emisiones difusas y regar los viales internos para evitar la resuspensión de polvo. En el ámbito de la construcción, se podrán suspender temporalmente obras que generen contaminación elevada, como demoliciones, excavaciones o raspado de pavimento, especialmente durante los niveles de alerta. En cuanto al sector residencial y público, se limitará el uso de calefacción en edificios institucionales a un máximo de 20ºC y se lanzarán campañas para reducir el uso de chimeneas abiertas de leña. Asimismo, en el sector agrícola, quedará totalmente prohibida la quema de restos agroforestales mientras dure el episodio contaminante. El ámbito de aplicación de estas medidas abarca el núcleo urbano de Córdoba y su entorno, afectando a una población de aproximadamente 305.728 habitantes. El seguimiento se realizará a través de las estaciones de la Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire (Asomadilla, Al-Nasir, Lepanto y Parque Joyero), apoyado por herramientas predictivas de la meteorología. La urgencia de estas medidas se justifica por el impacto directo del aire sucio en la salud. El dióxido de nitrógeno, por ejemplo, es un gas tóxico que debilita el sistema inmunológico y fue responsable de 4.100 muertes prematuras en España en 2023. Los grupos de riesgo, como personas con asma o enfermedades cardíacas, recibirán recomendaciones específicas, como reducir actividades enérgicas al aire libre o seguir estrictamente sus planes de medicación durante los picos de contaminación. El Ayuntamiento utilizará paneles de mensajería variable, redes sociales y medios de comunicación locales para mantener informada a la ciudadanía en tiempo real sobre la evolución de cada episodio.
Go to News Site