Cope Zaragoza
Comenzaron a ir a misa en Ubrique, pero dos cosas comenzaron a levantar sospechas: primero, no se les conocía y ello en un pueblo salta pronto a la vista y, segundo, no prestaban atención a las celebraciones. Les interesó más comprobar las medidas de seguridad de la parroquia de Ntra. Sra. de la O. Les interesó más las joyas de la Virgen. No trasciende el detalle de lo robado pero podemos imaginar qué tipo de objetos forman parte del ajuar de una imagen receptora de la devoción y generosidad de los fieles. Hay dos detenidos y un tercero investigado: el joyero de Ubrique que compró algunas de estas piezas a un precio irrisorio y a sabiendas de su procedencia ilícita. Los hechos ocurrieron durante el pasado fin de semana, cuando el párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la O denunció a la Guardia Civil un hurto cometido en el interior de la misma. Así, relató que los responsables habían sustraído las joyas que lucía la imagen de la Virgen, que habían sido donadas desde hace muchas generaciones por distintos feligreses como muestra de devoción. Tras realizar una inspección ocular en el lugar de los hechos y recabar distintas testificales, los agentes pudieron conocer que, en los días previos al robo, dos conocidos delincuentes de la localidad habían estado asistiendo a los oficios. Este hecho era "bastante poco habitual", sobre todo porque prestaban poca atención al desarrollo de los mismos. La experiencia de los guardias civiles y el conocimiento de primera mano de la población, hizo que localizaran de manera inmediata a estas dos personas, quienes incurrieron en varias contradicciones en sus declaraciones y reconocieron finalmente ser los autores del robo. En su declaración aseguraron haber tirado varias de las joyas al pensar que carecían de valor, un hecho que fue desmontado por los agentes ante el convencimiento de que las ocultaban para venderlas posteriormente. De igual forma, los guardias civiles recabaron indicios que apuntaban a que habían llevado algunas piezas a un joyero de Ubrique, que se las había comprado a sabiendas de que eran robadas, pagando un precio muy inferior al del mercado. Ante esto, se procedió a su investigación como presunto autor de un delito de receptación.
Go to News Site