COPE
La polémica ha estallado en La Rioja tras el último examen de la EBAU. El examen de Matemáticas II, dirigido a los alumnos del bachillerato de Ciencias y Tecnología, ha generado un profundo malestar entre estudiantes y docentes. Según Jorge Dóniga, jefe de estudios del IES Hermanos D'Elhuyar, el problema no radica en que el contenido no se ajuste al currículum, sino en "la manera de presentar los ejercicios en el examen, con unos enunciados poco claros, muy enrevesados", que no se corresponden con lo que los alumnos han practicado durante el curso. El examen de Matemáticas II es una materia especialmente sensible para el alumnado. Dóniga explica que es clave para aquellos estudiantes que aspiran a carreras con una nota de corte elevada. Esta asignatura tiene un "doble valor", ya que puntúa tanto en la fase obligatoria como en la voluntaria de la PAU. Por ello, un mal resultado "tiene muchas repercusiones en la nota final que van a sacar", afectando directamente a los alumnos que confían en esta prueba para alcanzar la puntuación necesaria. Los profesores de la materia han transmitido que los enunciados eran "extraños" o que "los planteamientos de los problemas eran extraños". Esta peculiaridad en la redacción provocó que los propios alumnos tuvieran "dificultades para descifrar lo que les requerían los problemas". Dóniga señala que esta situación generó un "grado de incertidumbre que no es habitual en un examen de matemáticas" y que resulta poco adecuado para la situación de estrés que supone la PAU. Jorge Dóniga apunta a que estos desajustes, que ya han ocurrido en años anteriores, provienen de un "sistema de trabajo que tiene ciertas limitaciones". El examen es elaborado por un coordinador de la universidad que, aunque mantiene reuniones con los profesores de bachillerato, "no termina tampoco de conocer a la perfección cómo se trabaja en el día a día de las aulas". Esta desconexión, según Dóniga, es la raíz del problema. Para evitar estos "sobresaltos que desestabilizan mucho al estudiante", Dóniga propone una mayor implicación del coordinador de bachillerato en la elaboración de las pruebas. Considera que si este tuviera "cierto grado de participación", se podrían evitar situaciones como la vivida este año, que generan una gran tensión en el alumnado. El jefe de estudios también ha destacado un problema mayor: la desigualdad que se genera entre territorios. Dóniga subraya que "nuestros alumnos, los alumnos de La Rioja tienen que competir con el resto de alumnos de España". Sin embargo, ha señalado que hay universidades que no plantean ejercicios tan exigentes, lo que, a pesar de los intentos de armonización de la CRUE, acaba creando un agravio comparativo entre los estudiantes de diferentes comunidades autónomas. La PAU 2026 en La Rioja ya tiene marcado su calendario posterior a la realización de los exámenes. La primera fecha señalada en el calendario será el 16 de junio de 2026, día en el que se publicarán las calificaciones provisionales de la convocatoria ordinaria. A partir de ese momento, los estudiantes podrán conocer sus notas iniciales y comprobar si cumplen con la puntuación necesaria para acceder a los estudios universitarios que desean cursar. Los alumnos que no estén conformes con alguna de sus notas podrán presentar esta solicitud los días 17, 18 y 19 de junio de 2026, con límite hasta las 14:00 horas del último día. Este periodo permitirá a los estudiantes pedir una nueva revisión de sus pruebas antes de que se publiquen las calificaciones definitivas. Otro momento importante llegará a partir del 19 de junio de 2026, cuando comenzará el envío de las tarjetas de la PAU. Estas tarjetas recogen los resultados obtenidos por cada estudiante y son un documento fundamental dentro del proceso de acceso a la universidad. Las calificaciones definitivas se conocerán el 26 de junio de 2026.
Go to News Site