Cope Zaragoza
Castilla y León ha vuelto a consolidarse como el principal destino de turismo rural en España. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al mes de abril, la comunidad autónoma lidera el ranking nacional tanto en número de viajeros como en pernoctaciones. Más de 81.000 personas eligieron la región para sus escapadas, lo que representa un crecimiento superior al 15% en comparación con el mismo período del año anterior. Luis Chico, presidente de la Asociación de Empresarios de Turismo Rural de Castilla y León, califica estas cifras como muy positivas y destaca que abril ha supuesto “un arranque de temporada por todo lo alto”. Según Chico, los datos demuestran que “hay muchas ganas de turismo rural, y la gente lo ha demostrado tomando como referente a Castilla y León y nuestros alojamientos rurales, que siempre son un referente”. La celebración de la Semana Santa ha influido “considerablemente” en estos buenos resultados. Chico explica que es un “producto consolidado” y con “gran notoriedad” que funciona como un “punto de inflexión” para el resto de la temporada, enlazando con los puentes de mayo y el verano. Este impulso inicial se produce a pesar del contexto de crisis general, precios y consumo. Desde el sector afirman que siguen “dándolo todo” y actúan como “prescriptores de todos esos grandes recursos turísticos” que ofrece la comunidad, como la gastronomía, el patrimonio, la cultura y la tradición. “Hacemos un trabajo muy intenso desde nuestros alojamientos para que la gente venga y disfrute de todo esto que tiene nuestra comunidad”, subraya Chico. Uno de los retos pendientes es la estancia media, que se sitúa ligeramente por encima de los dos días, por debajo de la media nacional. El presidente de la asociación aclara que esta cifra se ve distorsionada por la inclusión de las Islas Canarias y Baleares en la estadística, donde los viajes son de mayor duración. “Es muy difícil que la gente venga a pasar más de un fin de semana, por ahora”, admite. Las previsiones para el verano son optimistas, ya que se esperan pernoctaciones de más de tres días. A ello contribuirá el eclipse total de sol del próximo 12 de agosto, un evento que atraerá a numerosos visitantes. Aunque agosto es tradicionalmente un mes de alta ocupación, Chico asegura que “el eclipse va a echar una manilla para tener unas buenas pernoctaciones”. A pesar de la gran demanda de gente extranjera, todavía hay alojamientos disponibles para esas fechas. Chico recomienda a los interesados que no encuentren disponibilidad que contacten con las asociaciones regionales, quienes les ayudarán a encontrar un lugar donde alojarse. El perfil del turista que visita Castilla y León en verano es principalmente el turismo familiar: abuelos, hijos y nietos. También destaca el “turista de trasiego”, viajeros nacionales o extranjeros que cruzan la península y se quedan un par de días, a los que el sector busca fidelizar para que prolonguen su estancia. La falta de mano de obra es uno de los problemas más acuciantes para el sector. La dificultad para encontrar personal cualificado, desde camareros y personal de limpieza hasta fontaneros o electricistas, es un desafío constante, especialmente porque el 90% de los alojamientos se ubican en poblaciones de menos de 500 habitantes. Finalmente, Luis Chico insiste en una reivindicación clave: la necesidad de una inspección eficaz para combatir la competencia desleal. “Queremos competencia, pero que juegue con las mismas normas”, reclama. Pide que se persiga a los alojamientos ilegales, junto a otras medidas como la mejora en la digitalización y una fiscalidad positiva para los emprendedores del medio rural.
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