Cope Zaragoza
El reciente discurso del Papa León XIV en el Congreso ha resonado en el espectro político español, especialmente su llamado a no permitir que la pluralidad política degenere en la "descalificación permanente del adversario". En este contexto, dos diputados católicos de partidos rivales, Miguel Ángel Sastre, del Partido Popular, y Amador Marqués, del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), han participado en un debate sobre el crispado clima actual, pese a no conocerse personalmente hasta ese momento. Ambos políticos han explicado cómo su fe cristiana define su acción pública. Para Sastre, se trata de una "manera de entender la vida" que se resume en "defender que la persona tiene una dignidad propia y que importa por encima de todo". Por su parte, Marqués ha descrito la fe como una "adhesión a una persona que es Cristo" que obliga a "alzar la mirada" para poner en el centro de la acción política "al sujeto humano, y especialmente al que más sufre". Los dos diputados han reconocido sentirse interpelados por las palabras del Pontífice. Sastre ha admitido que el discurso fue un "pequeño tirón de orejas" y ha defendido la coherencia del Papa al afirmar que "tener unos principios sólidos no tiene que ser incompatible con ser educado cuando hablas". A su juicio, la política debe aspirar a una "fuerte discrepancia" expresada "con buenas palabras". En la misma línea, Marqués ha señalado que la función del Papa es "interpelarnos, a la sociedad en general y especialmente a los que tenemos responsabilidades públicas". Ha insistido en que "tenemos que aprender a desarmar nuestro lenguaje, que muchas veces es hiriente, agresivo", sobre todo frente a "ciertos populismos que utilizan un lenguaje que consiste en deshumanizar al otro". Por ello, ha abogado por una "cultura de la reciprocidad" que aúne pluralidad y unidad. Sastre se ha mostrado práctico sobre el impacto real de la visita papal, aunque ha destacado un dato: "si miramos en minutos de aplausos, el discurso de la historia del congreso posiblemente que ha suscitado más aplausos, es el del Papa". Ha instado a "salirnos un poquito de lo que nos llevan las redes sociales", que "premian la polarización y los discursos agresivos", y a "hacer las cosas de verdad, con corazón". Finalmente, Amador Marqués ha afirmado que "en la sociedad y en la política hay hambre también de verdad" y que los católicos deben ser "signo de esperanza" y de comunión. Citando a San Juan de la Cruz, ha llamado a "dar amor allí donde no lo hay", para después lamentar que "en la política, desafortunadamente, hay muy poco amor".
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