Confidencial Digital
Marc Márquez volvió a meterse en el centro del ruido en MotoGP. Balaton Park, con 21 grados en el ambiente y 35 en el asfalto, dejó una clasificación de las que pesan: caída, respuesta inmediata y una primera línea con sello español. Pedro Acosta apretó hasta el final, Fermín Aldeguer confirmó su salto competitivo y Ducati volvió a mirar a su garaje con tensión. La Q2 del GP de Hungría no fue limpia, pero sí dejó un mensaje claro para la sprint y la carrera.
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