El Colombiano
Hace exactamente un año, el 7 de junio, era sábado. Ese día atentaron contra Miguel Uribe y el país quedó catatónico. Los videos recorrieron Colombia en cuestión de minutos. Nadie entendía del todo qué había pasado: 365 días después no se sabe enteramente quién dio la orden. “¿Puedo visitar a mi papá en el cielo?”. Qué pasará por la cabeza de María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe, cuando su hijo de cinco años le pregunta eso. A las malas, el niño ha tenido que aprender a no estar con su papá. Y si le duele, no hay curita, porque de esas no hay para el alma. El 7 de junio de 2025 desayunaron juntos como solían hacerlo. Por esos días, Uribe andaba siempre de correría. Estaba haciendo campaña para ser elegido como candidato presidencial del Centro Democrático. Le puede interesar: Revelan audio inédito de Miguel Uribe antes del asesinato: habla del proceso del Centro Democrático Al final, pese a todo lo que se esforzó, no pudo participar porque lo asesinaron. Ese día, cuando terminó el desayuno, se despidió y dijo: “En la noche nos vemos”. Pero no hubo una noche más. No para abrazos. Las noches que siguieron fueron de agonía, de ires y venires en un hospital donde resistió 65 días tras un disparo en la cabeza. En noviembre pasado, cuando Alejandro, el hijo de Miguel y María Claudia, cumplió cinco años, en la foto ya no apareció su papá. La historia de ambos soplando juntos las velas quedó detenida para siempre en el cumpleaños número cuatro. Tan pequeño. Pero a la vez tan inquieto como para no querer aceptar el “nunca más”. Resulta que Alejandro ha llorado todo este año. ¡Y cómo no! Miguel le enseñaba a tocar el piano, a cantar, a leer. Le inculcaba el amor por los animales y el respeto por su mamá y sus hermanas. Por eso, a veces, quizá muchas veces, quisiera darse una pasadita por el cielo para visitar a su papá. Lea más: Viuda de Miguel Uribe critica preacuerdo de “El Costeño” con la Fiscalía: así fue la participación del criminal en el magnicidio “Mamá, ¿la muerte es para siempre? ¿Dónde queda el cielo? ¿Dónde está el cielo?”. En su absoluta inocencia, Alejandro hace un mapa en su cabeza hasta ese abrazo y a su mamá le deja la tarea de explicarle el camino. “Trato siempre de darle la respuesta que le dé calma y le dé paz, y yo creo que lo más importante es sobre todo darle un espacio para que pueda llorar y pueda darse el permiso de sentir todo lo que significa no tener a su papá y haberlo perdido”, dice María Claudia. Han sido una familia fuerte. Les ha tocado afrontar el duelo en una especie de tarima pública, bajo la mirada de todo Colombia, que en su mayoría los ha acompañado con solidaridad. Miguel Uribe no era un personaje cualquiera. Era una de las figuras más representativas del uribismo, pero más que eso, un ser humano amable, educado, dispuesto al debate y a la conciliación. Entregado a su familia y al país. Primero como concejal, después desde el Congreso. Le recomendamos leer: Gobierno habría dado la orden del crimen de Miguel Uribe: María Claudia Tarazona revela hipótesis de Fiscalía Para Colombia, el 7 de junio es el aniversario del atentado. Para su familia, es un año sin él. De aprender, a las malas, a vivir con su ausencia. Y de hacerlo frente a todo un país. “Ha sido un proceso muy doloroso. Alejandro, nuestro hijo, ha tenido la oportunidad de sentirse tranquilo, de poder llorar y de poder hacer el duelo de su papá acompañado; pero sí es muy duro y muy doloroso todo lo que hemos vivido, es una pesadilla. El dolor es infinito, el dolor es de todos los días, un dolor que no te deja descansar, porque es permanente”, dice María Claudia. Guarda con especial dolor un episodio. No se pierda: Ley Miguel Uribe Turbay fue sancionada a pocos días de cumplirse un año del atentado que acabó con su vida Una noche su hijo Alejandro le confesó que se sentía triste porque no alcanzó a despedirse de su papá. “Mamá, es que yo no me pude despedir. No pude decirle adiós”, recordó. La reacción del niño fue inmediata. Según narró, comenzó a llorar con intensidad mientras ella intentaba acompañarlo en medio de su propio dolor. “Yo creo que de todas las cosas que yo he tenido que vivir después de la muerte de Miguel, que han sido muchas y muy retadoras en todos los aspectos, yo creo que la más dolorosa para mí y de lo que más me quiebra es oír llorar a Alejandro por su papá”. Ocho días antes del atentado hicieron juntos un viaje. Fue como una despedida no planeada. Fue el primero y el único que hicieron solos desde el nacimiento de Alejandro. Estuvieron en Nueva York. “Era su lugar favorito por fuera de Colombia”. Fueron apenas seis días, pero por haber antecedido la tragedia, esos días quedaron nítidos en el presente de la memoria de Tarazona. Siga leyendo | A casi un año del crimen: ¿por qué mataron a Miguel Uribe? “Fue una gran despedida. La pasamos felices, recorrimos la ciudad. Fuimos al sitio donde me propuso que fuéramos novios, recorrimos los restaurantes a los que habíamos ido, hicimos una cantidad de planes y pasamos absolutamente felices. Muy triste y muy doloroso que haya sido el último, pero no dejo de darle gracias a Dios por haber tenido esa despedida tan maravillosa que tuve con Miguel”, recuerda. Antes del atentado, María Claudia mantenía un perfil bajo. Dedicada a su familia, le dejaba a Miguel las cámaras y la popularidad. Pero ahora el país entero reconoce su rostro. Con una fortaleza admirable, entregaba reportes diarios sobre el estado de salud del político en el hospital. Lea también: La foto con la que María Claudia Tarazona recordó a Miguel Uribe en su paso por Antioquia exactamente hace un año Apelaba a la fe de los colombianos para que, de manera unánime, doblaran rodilla por su esposo. Seguro miles lo hicieron, y ella lo reconoce y agradece. “Siempre que salgo recibo un abrazo, un mensaje de solidaridad. La gente se conecta mucho con el dolor de mi familia y siempre me dicen: ‘rezamos mucho por Miguel, seguimos orando por ti y por tus hijos’. Y, de alguna manera, hacer el duelo acompañado es diferente. Es algo lindo y que yo, además, recibo con mucho amor y mucho cariño por parte de los colombianos”. Cuando se conocieron, María Claudia era una mujer separada y tenía tres hijas. Con Miguel formaron un hogar y él las amó como si fueran suyas. La decisión de tener a Alejandro fue un proyecto compartido que ahora enfrenta sola. Una trágica coincidencia atraviesa a esta familia. Miguel Uribe perdió a su mamá cuando tenía cinco años, la misma edad de su hijo. No se pierda: María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe, votará por Paloma Valencia: “la única que puede ganarle a Cepeda en segunda vuelta” A ella también la asesinaron. Ocurrió mientras permanecía secuestrada. La diferencia es que Alejandro, cuando sea mayor, podrá encontrar a su papá en sus objetos personales, en sus chucherías y hasta en su ropa. María Claudia decidió guardar varias de sus pertenencias para que algún día sea él quien decida qué hacer con ellas. Lo hizo pensando en Miguel. Durante años lo escuchó lamentarse porque no conservaba nada que hubiera pertenecido a su mamá. Ni un objeto al que pudiera aferrarse. “A Miguel no le quedó nada físico de su mamá, absolutamente nada. No tenía un pañuelo, una camisa, nada de su mamá. Y, entonces, yo decidí guardarle la mayoría de cosas a Alejandro. Tomé la decisión de que él, cuando estuviera grande, decida qué quiere hacer con las cosas de su papá, si se las quiere poner, si le parecen lindas, si quiere conservar algo. Les puse fecha, le escribí qué era cada cosa, de dónde la había traído, guardé sus agendas, sus libretas, todo”. Como la familia sabía que se aproximaban semanas frenéticas de campaña, ya tenía un plan. Miguel casi no estaba en casa y todo indicaba que la intensidad aumentaría en los meses siguientes. Por eso habían reservado unos días para ellos. El 23 de junio viajarían a Europa. Iban a pasar un par de semanas juntos, lejos de la política. “Nos íbamos los 6, teníamos todo listo, hoteles, tiquetes, todos los planes pagados. Miguel empezaba toda la parte final de la campaña al interior del Centro Democrático. Íbamos a estar en familia, desconectados. Miguel tenía muchas ganas de ese tiempo”. El día del viaje finalmente llegó. Solo que, en vez de hacer fila para abordar un avión rumbo a Europa, la familia acompañaba a Miguel en una unidad de cuidados intensivos. Vea: Colombia marchó en silencio por la salud de Miguel Uribe Turbay y en rechazo a la violencia “Eso también fue un duelo muy duro. No por el paseo, sino porque es que la vida te cambia demasiado rápido y no te da tiempo de acomodarte”. Los Uribe Tarazona, sin embargo, han sabido seguir adelante. Como tienen que hacerlo millones de familias en Colombia. Los homicidios ocurren todos los días y el duelo suele ser la parte más larga de la tragedia. En el caso de María Claudia, quedó con una tarea inmensa; mantener vivo el recuerdo de Miguel y el legado que dejó a sus hijos. Lo hace siendo una voz activa en las coyunturas del país, especialmente en estos tiempos electorales. Pero también siguiendo de cerca el curso de la investigación, vigilando que el magnicidio no quede impune y alzando la voz cada vez que considera que debe hacerlo. Como a Alejandro y al resto de la familia les quedó pendiente una despedida, este domingo, cuando se cumple el primer aniversario, estarán reunidos en un acto íntimo y simbólico. Algo parecido a una despedida. En una montaña cuya ubicación no fue revelada por razones de seguridad, se encontrarán en familia. Lejos de las cámaras y del ruido de la política, será un momento reservado para recordarlo. La jornada incluirá varios momentos orientados a reconstruir recuerdos y facilitar una despedida. Entérese: Revelan audio inédito de Miguel Uribe antes del asesinato: habla del proceso del Centro Democrático Entre las actividades previstas están una caminata por diferentes estaciones, la reproducción de mensajes de Miguel, la lectura de cartas y notas enviadas por él, van a escuchar canciones relacionadas con su padre, sembrar un árbol y liberar mariposas. Los mensajes que acompañarán el recorrido provienen de distintos registros conservados por la familia. “De los videos que él tiene, de canciones que le escribía, de mensajes que le mandaba en el avión”, explicó Tarazona. Las mariposas, según la idea planteada, llevarán al cielo el mensaje de despedida que Alejandro siente que no pudo entregar cuando ocurrió la muerte de su padre. “Yo creo que Alejandro necesita mucho sentir que puede decirle a su papá, y yo creo que no es solamente decirle adiós, ¿no? Es decir, no quería que te murieras, no quería que te pasara esto, quiero tenerte en la vida conmigo”, señaló. En paralelo al duelo de la familia, la investigación ha seguido avanzando. La Fiscalía sostiene que la Segunda Marquetalia habría ordenado el crimen de Miguel Uribe. En desarrollo de ese proceso, varias personas han sido capturadas y condenadas. El ataque ocurrió el 7 de junio de 2025, cuando Uribe Turbay participaba en un encuentro con simpatizantes y líderes comunitarios en el parque El Golfito, en el barrio Modelia de Bogotá. Hasta ese lugar llegó un adolescente de 14 años que se mezcló entre la multitud y abrió fuego contra el senador. Recibió un impacto en la cabeza, a la altura del parietal izquierdo, y otro en el muslo. Miguel Uribe fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde falleció el 11 de agosto. Hasta la fecha, cuatro personas han sido condenadas por estos hechos, entre ellas el menor de edad que accionó el arma. Vea: La foto con la que María Claudia Tarazona recordó a Miguel Uribe en su paso por Antioquia exactamente hace un año Una de las hipótesis de la Fiscalía es que quien pagó por el asesinato fue alias el Zarco Aldinever, uno de los máximos comandantes de la Segunda Marquetalia. Razón por la cual se emitieron órdenes de captura en su contra y contra otros seis integrantes de esa disidencia, entre ellos alias Iván Márquez. Las autoridades sostienen que varios de los señalados estarían refugiados en territorio venezolano y, por ello, activaron mecanismos de búsqueda internacional. La Fiscalía concluyó que se trató de una operación planeada y ejecutada por estructuras de la Segunda Marquetalia a través de una red que operó en Bogotá. Lo que sigue siendo materia de debate es el porqué. María Claudia tiene una respuesta. Está convencida de que Miguel Uribe se convirtió en un objetivo por las posiciones que defendía frente a las disidencias y por su rechazo a las negociaciones adelantadas con esos grupos armados. Conozca: Asesinato de Miguel Uribe fue ordenado por un exgestor de paz de la Segunda Marquetalia, según confesión “Ellos sabían que si Miguel ganaba se acababan las condescendencias. Él representaba una amenaza y era el candidato con más opciones de llegar a la Presidencia”, afirma. Es una convicción personal, no una conclusión judicial. Pero es la explicación con la que ella intenta darle sentido a una pregunta que, un año después, sigue persiguiendo a su familia: por qué decidieron matar a Miguel. María Claudia Tarazona, reveló que entre las líneas de investigación que analiza la Fiscalía existe una hipótesis según la cual sectores del Gobierno habrían tenido alguna participación en la planeación del crimen. Lea también: A casi un año del crimen: ¿por qué mataron a Miguel Uribe? Tarazona explicó que los avances de la investigación arrojaron presuntos vínculos entre el atentado y estructuras de la Segunda Marquetalia. Sin embargo, sostuvo que quienes ejecutaron la acción violenta no necesariamente serían los autores intelectuales. “Un crimen de Estado. Quiere decir que el Gobierno colombiano intervino en el asesinato de Miguel y es materia de investigación, presuntamente. Es una hipótesis. Que el Gobierno dio la orden, se reunió para planear el asesinato de Miguel”, afirmó Tarazona. La esposa del entonces precandidato presidencial aclaró que se trata de una hipótesis que hace parte de las investigaciones y que no cuenta con elementos para afirmar que el Gobierno haya sido responsable del crimen. Agregó que los investigadores continúan recopilando pruebas y verificando la información obtenida durante el proceso judicial.
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