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Roberto Sánchez, candidato presidencial en Perú: "Es el momento de recuperar un gobierno que, desde el pueblo, democratice derechos" | Collector
Roberto Sánchez, candidato presidencial en Perú:
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Roberto Sánchez, candidato presidencial en Perú: "Es el momento de recuperar un gobierno que, desde el pueblo, democratice derechos"

El candidato progresista Sánchez obtuvo el 12,03% de los votos en la primera vuelta, frente al 17,19% de la candidata de las derechas, Keiko Fujimori. De acuerdo con las últimas encuestas, el candidato progresista ha recuperado terreno y llega a la cita electoral de este domingo en un escenario de empate técnico Elecciones en Perú: duelo por la presidencia entre la derecha de Keiko Fujimori y la izquierda de Roberto Sánchez Roberto Sánchez (Huaral, 1969) es psicólogo de formación y el dirigente político progresista de Juntos por el Perú, que disputa este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas contra Keiko Fujimori, la candidata de las derechas del país. Sánchez es diputado desde 2021 y fue ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el Gobierno de Pedro Castillo. Castillo fue destituido y encarcelado 15 meses después de asumir la presidencia, tras un intento fallido de disolver el Congreso, gobernar por decreto y reformar el sistema de justicia. Antes de su caída, su gobierno fue blanco de una sostenida campaña de oposición liderada por Fuerza Popular, el partido de Fujimori, y sus aliados, marcada por la obstrucción política y marcada por una retórica racista contra Castillo. Sánchez cuenta con el respaldo de Pedro Castillo, y su campaña ha girado en torno a la defensa de la libertad del exmandatario. Para muchos peruanos, Castillo fue encarcelado injustamente y su caso se ha convertido en un símbolo de la discriminación y el racismo que históricamente han enfrentado los sectores rurales e indígenas por parte de las élites políticas y económicas del país. En un gesto que busca reforzar esa identificación, Sánchez ha incorporado elementos simbólicos asociados a Castillo, incluyendo el tradicional sombrero chotano de ala ancha que popularizó durante su campaña presidencial. Además de prometer el indulto de Pedro Castillo, Sánchez se ha comprometido a convocar un referéndum nacional para redactar una nueva Constitución que reemplace la aprobada bajo Alberto Fujimori tras el autogolpe de 1992, que institucionalizó reformas económicas regresivas, al tiempo que sentó las bases de la inestabilidad política crónica del país mediante mecanismos como la figura “incapacidad moral permanente”, utilizada repetidamente para destituir presidentes. Sánchez también ha propuesto otorgar protecciones legales a los mineros informales, transferir mayores competencias y recursos a los gobiernos regionales y locales, y revisar los tratados de libre comercio suscritos por Perú. En comparación con la campaña de Fujimori, la de Sánchez dispone de muchos menos recursos financieros y cuenta con un respaldo significativamente menor de las élites políticas y económicas. Su base de apoyo se concentra principalmente entre los sectores populares rurales e indígenas. Sánchez obtuvo el 12,03% de los votos en la primera vuelta, frente al 17,19% de Fujimori. De acuerdo con las últimas encuestas, el candidato progresista ha recuperado terreno y llega al domingo con un escenario de empate técnico. Usted ha ido remontando en los últimos días en las encuestas y llega al domingo en empate técnico con Keiko Fujimori. ¿A qué atribuye este crecimiento de los últimos días? Creo que nosotros hemos logrado entender el mensaje de la primera vuelta. Solos no vamos a poder lograr ningún un cambio. Y hemos dado el paso a una gran convocatoria a las fuerzas democráticas y sociales más allá de la izquierda popular, y eso ha logrado que otros dos candidatos de partidos muy importantes, con presencia en el Senado y en el Congreso, nos apoyen. Hablo de Alfonso López, de Ricardo Belmont, que con sus fuerzas parlamentarias hoy somos una coalición que puede garantizar estabilidad. Eso nos obliga con sensatez, con madurez, a afianzar los tres planes de gobierno, y hemos priorizado lucha frontal contra la corrupción y contra la pobreza. Hemos afianzado la recuperación de la democracia y la estabilidad política que nos tiene desde 2016 con destituciones recurrentes de presidentes provocadas por Fuerza Popular [el partido de Keiko Fujimori] con su mayoría parlamentaria de 73 congresistas de 130. Hoy necesitamos recuperar esa estabilidad perdida para un sano desarrollo económico donde hemos afianzado número el respeto a la propiedad privada: no habrá política de expropiación ni estatización. Y garantizaremos la política de Estado, vigente desde el año 79, que establece la autonomía constitucional del Banco Central, así como de la estabilidad macroeconómica. Y voy al tercer punto de la gran prioridad política: industrializar el Perú. Nuestra economía primaria exportadora vende piedras en concentrado de minería, y de la chacra salen productos maravillosos sin ningún proceso de transformación, sin valor agregado. Nosotros estamos creciendo a 3,2% del PBI cada año, cuando la mínima meta que tenemos de crecer es del 6% del PBI. Estos acuerdos políticos priorizan darle voz a los pueblos marginados, los más pobres, quechuas y aymaras amazónicos, en un contexto de paz social, de justicia, y son los compromisos con las cuales hemos afianzado esta unidad que ha logrado que muchos líderes de diferentes fuerzas del ámbito de la cultura y el arte, como Salvador del Solar, en el ámbito de la música, como Susana Baca, otros políticos como Yonhy Lescano, Jorge Forshay, así como intelectuales de la talla de César Hildebrandt. Muchos líderes sociales hoy se pliegan al objetivo de la recuperación de la democracia y de estándares de desarrollo con justicia para el Perú. Creo que allí está la respuesta a que, con alegría y con esperanza, estamos remontando después del debate donde hemos desenmascarado a la señora del caos y la responsable política de este desorden y desmadre que ocurre hoy en Perú. ¿Temen ustedes que, si el recuento le da una ventaja muy estrecha, Fujimori denuncie fraude o impugne las elecciones y deslegitime el proceso? ¿Están preparados para ese escenario? Nosotros vamos a respetar los resultados electorales de victoria o no victoria, pero creemos en el acompañamiento de la comunidad internacional, la OEA y su misión de observadores, la UE y su misión de observadores, y otras naciones que han venido a contribuir a la transparencia de un proceso de alternancia democrática en el poder. Nosotros tenemos desplegado a nuestros 90.000 personas [interventores y apoderados] en cada centro de votación y tendremos el acta para refrendar, para hacer respetar los resultados electorales. Yo ya públicamente me he pronunciado en ese aspecto, y exhorto también a que Fuerza Popular y la señora Fujimori tenga también ese compromiso con los peruanos. Usted arrancó la campaña prometiendo el indulto para el expresidente Castillo y dijo que sería una de sus primeras decisiones si es presidente ¿Qué cinco decisiones tomaría en los primeros días? En correspondencia a las normas vigentes y a las prerrogativas constitucionales que tiene el presidente en ejercicio otorgaríamos la gracia presidencial para la libertad del presidente Pedro Castillo. Número dos, presentaremos las iniciativas legislativas correspondientes para derogar las leyes que han flexibilizado y legislan a favor de la del crimen y la corrupción. Las leyes pro crimen deben de ser derogadas. Número tres, reafirmamos que nuestro gobierno será el gobierno de la revolución de la educación. Decretaremos el derecho al ingreso libre en las universidades, a la educación superior para los jóvenes peruanos. Unos 400.000 peruanos terminan la secundaria cada año, y sólo tres de cada diez de ellos logran ese objetivo. El Estado incrementará el presupuesto al 6% del PIB, y cada año un punto más para poder garantizar ciencia, tecnología e innovación, mejoras de la infraestructura, en la remuneración de los docentes de educación Básica y Superior. De esa manera avanzaremos, transformaremos nuestra economía exportadora para poder avanzar en la industrialización. Asimismo, la cuarta medida es la meta del desarrollo económico con crecimiento del 6% del PBI sobre la base de una nueva minería social para Perú, y de una segunda reforma agraria que significa ganar espacio de tierras con proyectos importantes de canalización de aguas para la que la frontera agrícola priorice los dos millones de tierras de la pequeña agricultura con un aumento con crédito barato, asistencia técnica, recursos tecnológicos para mejorar la agricultura que hoy brilla a través de la agroexportación, pero que tiene que pensar hacia el ecosistema de los pequeños agricultores para mejorar soberanía alimentaria, ingresos económicos y por supuesto, entrar a la comercialización. Y la última. Nosotros vamos a conformar la Gran Comisión de la Verdad y la Reconciliación que identifique y sancione la responsabilidad política de los 56 mártires, siete de ellos menores de edad, que después de la proclama política del presidente Pedro Castillo, en 2022, fueron vilmente asesinados y constituyen crímenes de Estado [durante el Gobierno de Dina Boluarte]. Solo con ese tipo de justicia y reparación es el momento de recuperar un gobierno que, desde el pueblo, llegue a democratizar derechos. Y si me dices la quinta, nosotros aspiramos a una democracia participativa. Hoy se nos ha arrebatado esta fuerza parlamentaria mayoritaria de la señora K . Nos ha arrebatado el derecho al referéndum, ya no existe el derecho al referéndum en Perú. Debemos de derogar esa norma para volver a aplicar y preguntarle al país si es el momento de una gran Asamblea Constituyente democrática, con el método de consenso y la consulta pública nacional vinculante. Son los parámetros donde pensamos que puede administrarse en la política, en la economía, en la lucha contra el crimen y la corrupción y la eliminación de la pobreza, afianzando metas de crecimiento económico. Son nuestras primeras medidas para los primeros 100 días. En campaña se ha abierto un procedimiento judicial contra usted. Horas después de que las autoridades electorales confirmara que llegaría a la segunda vuelta, el Ministerio Público hizo públicas acusaciones en su contra por presuntas irregularidades en declaraciones financieras relacionadas con contribuciones de campaña entre 2018 y 2020. Después de seis años de investigación recurrente con cambios de fiscales y a tres días del proceso electoral me citan a un juicio oral de 15 horas de sesión ininterrumpida. El Ministerio Público, que ha conspirado para atacar al presidente Castillo junto con la mayoría parlamentaria y grupos de medios de comunicación, hoy me quiere llevar a juicio y está pidiendo por ese delito administrativo mi inhabilitación política. Eso se llama, a dos días del proceso electoral, falta de neutralidad, falta de conciencia de la democracia de Perú. No le dan justicia a los asesinados, al pueblo olvidado. Y esto es un mecanismo de persecución que actúa en la política porque le han ordenado que haga eso, seguramente. Sin embargo, yo me someto a ese proceso porque rechazo cualquier actuación ilegal o irregular. Me reafirmo en mi honestidad y voy a dar batalla en todas las instancias para demostrar que esto es una persecución política. Es muy habitual que los expresidentes quieran seguir siendo líderes políticos. ¿Usted teme que Castillo, ya fuera de la prisión, pueda intentar influir en su presidencia? Hemos tenido una relación fraternal política de consenso para poder consagrar este proyecto político de recuperación de la patria. Hemos tenido el consenso suficiente para entender con sensatez que teníamos que ir más allá de nosotros, consensuando cinco de los diez principales puntos con nuestra alianza con el pueblo y el movimiento popular. En ese contexto, con la madurez de 40 meses preso, 40 meses sin ver a sus hijos y a su esposa, estoy seguro de que aprenderemos y será ejemplar, con un liderazgo en el movimiento social y con el cumplimiento de nuestras funciones constitucionales como gobierno, avanzando y construyendo por primera vez en 200 años un proyecto nacional de desarrollo desde el movimiento popular. Usted hablaba de la Comisión de Verdad y Reparación, y en Perú también se ve siempre una gran fractura entre la capital y las provincias, y a menudo se habla de dos Perús. ¿Hay alguna forma de reconciliar esos dos perús políticos? Convocaré democráticamente un consenso nacional, porque estas fracturas históricas no se resuelven con acuerdos, se resuelven con una reforma profunda del Estado para que tenga presencia en los territorios, para que descentralice con justicia social los tributos, para que el Estado sea más eficiente y no se eleven impuestos un 9% del PBI cada año y no tengamos una presión tributaria del 14%, que es el más bajo del promedio en América Latina, que es del 22%. Si esa era la forma solidaria de nuestra política de recaudación tributaria sobre la gran riqueza nacional, quiere decir que no les importa la pobreza, la exclusión o los peruanos. La reforma del Estado tiene que ser puesta en la agenda. Pero no se hace de manera unilateral. Creemos que tendremos la fuerza suficiente para parar este enfrentamiento y poner por delante derechos, democracia, justicia y desarrollo económico. Se estrena un nuevo sistema legislativo en Perú. ¿Cómo cree usted que podrá gobernar con la mayoría tan limitada y la bancada progresista tan fraccionada en comparación con la de la derecha? Prácticamente, es un empate técnico. Pero sí vamos a poder lograr, con esta coalición, una mayoría en la Cámara de Diputados. Pero este régimen constitucional que se dice semipresidencialista ha variado de facto a un régimen parlamentario senatorial. El Senado es el poder, desoyendo el gran proyecto nacional que dijo no a la bicameralidad. Pero el Congreso se encerró en cuatro paredes y ha usurpado el poder soberano. Son aspectos de transformaciones profundas que solo con consensos nacionales amplios vamos a lograr revertir. Vamos con esperanza a este proceso.

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