Cope Zaragoza
Cada día, miles de malagueños y turistas utilizan los servicios de Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) para sus desplazamientos. Sin embargo, detrás de la comodidad de estos servicios, se esconde una realidad de fraude que la Policía Local de Málaga ha comenzado a desmantelar. Un reciente operativo ha sacado a la luz una red de coches que operan sin licencia, un engaño que perjudica tanto a los usuarios como a los profesionales que cumplen con la normativa. Una unidad especializada del cuerpo policial trabaja para atajar estas prácticas, revelando un entramado complejo de irregularidades. El principal problema detectado es la circulación de vehículos que prestan servicio sin la autorización necesaria. Según fuentes policiales, aunque en Málaga existen alrededor de 2.500 licencias de VTC otorgadas por la Junta de Andalucía, un número indeterminado de coches opera en la ilegalidad. "Una cosa son las licencias y otra cosa son los vehículos que prestan servicio sin licencia", aclara un oficial de la Policía Local implicado en la investigación, diferenciando el fraude del servicio regulado. La investigación ha identificado varias metodologías de fraude. Una de las más comunes es la duplicación de vehículos. El titular de una licencia da de baja un coche para sustituirlo por otro nuevo, pero en lugar de retirarlo, mantiene ambos operativos. Las plataformas, al no ser notificadas del cambio, siguen asignando servicios al vehículo antiguo, que ya no está adscrito a ninguna licencia. "Es como si duplicaras tu nómina por dos", explican desde la policía para ilustrar el beneficio ilícito que obtienen los defraudadores. Otra práctica fraudulenta consiste en la venta de la licencia VTC, cuyo valor en el mercado puede alcanzar los 170.000 euros. El propietario la vende, pero no se deshace del vehículo. Aprovechando sus contactos con hoteles y agencias de viajes, sigue trabajando con el coche mediante contratos directos o 'transfers', pero ya sin ninguna cobertura legal. De esta manera, monetiza la licencia y continúa explotando el vehículo de forma completamente irregular. El caso más grave detectado es el de vehículos que nunca han tenido licencia. Los responsables consiguen de alguna manera una matrícula azul, distintiva de los VTC, y comienzan a operar exclusivamente a través de contratos directos con empresas turísticas, sin estar registrados en ninguna plataforma. Se han dado casos de empresas con solo tres o cuatro licencias que operaban hasta diez coches, la mayoría de ellos sin ningún tipo de permiso. Para combatir este intrusismo, la Policía Local de Málaga despliega dos tipos de operativos. Por un lado, el personal uniformado realiza controles estáticos en puntos estratégicos, con especial atención al aeropuerto de Málaga, considerado "el gran pastel" del negocio por el volumen de turistas. Por otro lado, el Grupo de Investigación y Protección (GIP) lleva a cabo investigaciones encubiertas y seguimientos 'de paisano' para desmantelar las tramas más organizadas. El éxito del operativo más reciente ha sido fruto de la colaboración entre el GIP y el departamento de transportes de la Junta de Andalucía. La policía desarrolló el trabajo de campo mientras que la Junta aportó la "inteligencia de los datos", creando un "binomio espectacular". La investigación se inició gracias a la colaboración ciudadana, a través de una fuente que informó sobre la existencia de numerosos vehículos trabajando sin licencia. El resultado ha sido la retirada de la circulación de múltiples vehículos ilegales. "Estoy muy orgulloso de ese operativo, porque se ha hecho muy bien, ha tenido un buen resultado y hemos quitado de la circulación vehículos que realizaban transporte sin tener licencia", afirma el oficial al mando. Según sus observaciones, estas prácticas fraudulentas han disminuido notablemente desde la intervención policial, aunque la vigilancia se mantiene activa. Las consecuencias para los infractores son severas. Cuando se detecta un vehículo ilegal, este es inmovilizado inmediatamente y trasladado por la grúa. Para recuperarlo, el propietario debe abonar una sanción de 4.000 euros, una cifra que ha llevado a que algunos coches sean abandonados en el depósito municipal. Además, la Junta de Andalucía abre un expediente sancionador a la empresa, que puede acarrear multas mucho más cuantiosas. Para la tranquilidad de los usuarios, existe una herramienta sencilla para verificar la legalidad de un VTC. El Ministerio de Transporte dispone de una página web de consulta abierta donde, introduciendo la matrícula del vehículo, se puede comprobar si tiene licencia en vigor. La policía recomienda su uso ante cualquier duda, aunque insiste en que la gran mayoría del sector es legal y profesional: "El 99,9% de los VTC son legales y realizan un servicio extraordinario, igual que el taxi". La colaboración de los propios conductores legales y de los ciudadanos es fundamental. La policía asegura que toda la información recibida se trata de manera anónima y es crucial para iniciar investigaciones. El operativo actual nació de un chivatazo, y las autoridades animan a seguir esta vía. Con la temporada de verano en el horizonte, la policía ha iniciado ya una segunda fase del operativo para garantizar que el transporte de personas en Málaga sea "legal y seguro".
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