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La cuenta atrás para el debut mundialista entra en su fase decisiva. España afronta en la madrugada del martes (hora española) ante Perú su último ensayo antes del inicio de la Copa del Mundo, una prueba con más valor que el de un simple amistoso. A una semana del estreno frente a Cabo Verde y después del experimento ante Irak, en el que no participaron diez de los 26 convocados, Luis de la Fuente utilizará el encuentro para terminar de ajustar piezas, repartir minutos y comprobar el estado físico de varios futbolistas que han llegado a la concentración con cargas de trabajo muy diferentes. Para La Roja será un amistoso de altura en todos los sentidos. El último ensayo antes del estreno mundialista se disputará en Puebla, a casi 2.000 metros más sobre el nivel del mar que Chattanooga, el cuartel general de la selección durante estos primeros días de preparación. La altitud supondrá una exigencia añadida para los jugadores, pero también servirá como termómetro del nivel de competitividad con el que España quiere aterrizar en el torneo. Perú ejercerá de sparring en un partido pensado para seguir acumulando rodaje. La selección sudamericana, ausente del próximo Mundial, logró el sábado su primera victoria bajo la dirección de Mario Menezes tras imponerse a Haití y representa un perfil de rival similar al que España espera encontrar frente a Cabo Verde el próximo 15 de junio. Por eso, el once que presente De la Fuente podría asemejarse mucho al que salte al campo en el estreno mundialista. Se espera la entrada de varios futbolistas que no participaron en el último amistoso disputado en España, entre ellos Marcos Llorente, Pau Cubarsí, Marc Cucurella, Rodrigo Hernández, Pedri y Mikel Oyarzabal. Todos apuntan a la titularidad en un encuentro diseñado para que los pesos pesados del equipo empiecen a ganar temperatura competitiva. Mikel Merino, que ya tuvo minutos ante Irak, también podría formar parte del equipo inicial. Además, habrá que ver qué decisión toma el seleccionador con David Raya, Martín Zubimendi y Fabián Ruiz, los últimos internacionales en incorporarse a la concentración tras disputar la final de la Liga de Campeones. Los tres trabajan ya con normalidad y, en principio, están disponibles para participar. Álex Baena y Ferran Torres, autor del único gol ante Irak, parten con opciones para ocupar los extremos, aunque también aparece la alternativa de Yeremy Pino. Más complicado lo tiene Víctor Muñoz, que arrastra molestias físicas y realizó trabajo específico en el gimnasio durante los últimos días. Quienes no estarán ante Perú son Nico Williams y Lamine Yamal. Los dos extremos continúan trabajando al margen del grupo por precaución médica, aunque el cuerpo técnico mantiene el optimismo respecto a su recuperación. El jugador del Athletic tiene previsto reincorporarse progresivamente a la dinámica colectiva en los próximos días y el plan con Lamine es similar. El atacante del Barcelona, acompañado de cerca por el fisioterapeuta Fernando Galán, avanza en su puesta a punto y, como explicó el propio De la Fuente, ambos podrían estar disponibles para el debut mundialista. La incógnita no es tanto si llegarán a tiempo, sino en qué condiciones y con qué protagonismo. Más allá del resultado, el duelo ante Perú representa la última oportunidad para ajustar mecanismos y despejar dudas, especialmente después de las escasas conclusiones que dejó la prueba ante Irak. Tras varias semanas de preparación marcadas por la gestión física de algunos jugadores clave, España busca llegar al Mundial con la sensación de que el equipo está listo para competir. El examen definitivo comenzará dentro de unos días. Antes, queda una última prueba para afinar el motor.
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