El Plural
La visita del Papa León XIV a España tiene una inevitable carga política que está dando que hablar desde que el pontífice puso un pie en el país, este sábado. Los actos que protagoniza en Madrid reúnen, además de a millones de personas, a todas las altas instituciones del Estado, desde el Gobierno central a los autonómicos, pasando por la judicatura y la sociedad civil. En estos encuentros entre el Papa y los rostros de la política es donde mejor se pueden ver las diferencias que resaltan también en los diferentes discursos que está dando. La visita comenzó el sábado con el recibimiento de los reyes Felipe VI y Letizia y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el aeropuero de Barajas, tras lo que comenzaron los protocolarios actos oficiales. El Papa inició su maratoniano fin de semana en la capital con una solemne recepción en el Palacio Real. Todo estaba preparado con la pompa que requiere la ocasión, y el Papa fue recibido por el corazón de la Familia Real con los más altos honores del Estado. Una vez concluidos los saludos oficiales entre los reyes y el pontífice, que dejaron un cálido arranque al histórico acontecimiento del primer viaje oficial de León XIV a un país de la Unión Europea desde que es líder de la Iglesia Católica, comenzaron las que quizás sean las partes más monótonas y protocolarias de este tipo de eventos, pero que siempre acaban siendo de las más comentadas. En una fila, el rey Felipe VI, el Papa, la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía se dejaban saludar por los miembros del Ejecutivo que habían asistido, así como por los miembros de la oposición, dirigentes autonómicos y los expresidentes del Gobierno, que eran de los nombres más esperados de cuantos van a desfilar por delante del Santo Padre. El desprecio a Letizia de Feijóo, Rajoy o Aznar Todo dispuesto conforme al protocolo. Uno por uno, los políticos iban haciendo fila para saludar a los jefes de Estado de España y el Vaticano. Fue en esta lineal tradición donde quedó claro que el viaje del Papa, además de un acontecimiento histórico a nivel religioso, va a marcar el discurso político en el país durante los próximos días. Lo que tendría que haber sido un simple apretón de manos y una reverencia ante la más alta representación del Estado español y de la Iglesia Católica, en algunos casos, no lo fue, dependiendo de quien realizara el saludo y quién lo recibiera. Del momento se pueden sacar varias conclusiones. La derecha busca reforzar su cercanía con el Papa, en un momento en el que, para el Partido Popular, tener como principal aliado a Vox complica sus relaciones con el clero, habida cuenta del choque en el discurso entre la ultraderecha y la Iglesia en los últimos tiempos. Sin embargo, en su paso ante la comitiva los rostros políticos de la derecha cometieron un sonado error que dejó claro cómo ven a la otra institución...
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