Cope Zaragoza
El Camino de Santiago es mucho más que una ruta de peregrinación. Cada año, miles de personas atraviesan la provincia de Zamora en busca de una experiencia espiritual, cultural o personal. Sin embargo, detrás de cada etapa también existen imprevistos, accidentes, pérdidas y situaciones de vulnerabilidad que requieren una respuesta rápida. Solo durante el último mes, la Guardia Civil ha realizado más de 200 intervenciones relacionadas con la atención y seguridad de los peregrinos que recorren las distintas rutas jacobeas a su paso por la provincia. La actividad se enmarca dentro del Plan de Seguridad Jacobea 2026, un dispositivo que refuerza la presencia policial en los tramos del Camino durante las épocas de mayor afluencia. La protagonista de gran parte de estas actuaciones ha sido la Oficina Móvil de Atención al Peregrino (OMAP), una unidad especializada que combina labores de vigilancia, información, prevención y asistencia directa. En apenas unas semanas, los agentes han atendido a peregrinos procedentes de una veintena de países diferentes, entre ellos España, Francia, Alemania, Italia, Estados Unidos, México, Japón, Brasil, Australia, Portugal, Canadá o Sudáfrica. Las intervenciones realizadas han sido tan variadas como las historias de quienes recorren el Camino. Uno de los casos atendidos fue el de un peregrino francés que sufrió una avería mecánica en su bicicleta mientras atravesaba la provincia. Los agentes le prestaron ayuda para reparar el vehículo y continuar la ruta. En otro episodio, una peregrina alemana denunció la sustracción de su cartera, en la que guardaba documentación personal y tarjetas bancarias. La Guardia Civil no solo la ayudó a gestionar la incidencia, sino que también le facilitó efectivo para que pudiera continuar el viaje sin quedar bloqueada en mitad de su recorrido. Además de las asistencias directas, la OMAP informa a los caminantes sobre herramientas de seguridad como la aplicación AlertCops, los teléfonos de emergencia disponibles en España y las recomendaciones básicas para recorrer el Camino con mayores garantías. La labor preventiva se ha convertido en una de las principales funciones de esta unidad especializada. Entre las intervenciones más destacadas figuran varios auxilios relacionados con problemas físicos y situaciones de desorientación. A mediados de mayo, agentes del SEPRONA asistieron a un peregrino que había sufrido una caída en las proximidades de Puente Quintos. Tras comprobar su estado, fue trasladado al centro de salud de Tábara para recibir atención médica. También fue localizado un peregrino estadounidense que se había perdido después de abandonar el itinerario correcto. El caminante, que además era diabético, había dejado de encontrar las señales del Camino y terminó desviándose varios kilómetros de la ruta oficial. Una patrulla logró localizarlo y acompañarlo hasta el punto correcto para que pudiera continuar su viaje con normalidad. Otro de los auxilios tuvo lugar en Granja de Moreruela, donde un peregrino alemán solicitó ayuda tras sufrir fuertes dolores lumbares. Los agentes lo trasladaron igualmente al centro de salud de Tábara para que fuera examinado por los profesionales sanitarios. La Guardia Civil destaca que estas actuaciones son posibles gracias a la coordinación de distintas unidades desplegadas en la provincia y recuerda que el objetivo principal del Plan Jacobeo es garantizar que miles de peregrinos puedan recorrer Zamora con seguridad durante todo el año. Un trabajo discreto que, muchas veces, se convierte en la diferencia entre abandonar el Camino o poder continuar avanzando hacia Santiago.
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