Cope Zaragoza
Con la llegada del verano, el Ayuntamiento de Valladolid ha comenzado los trabajos de acondicionamiento de la playa de Las Moreras. Sin embargo, y por quinto verano consecutivo, el baño en el río Pisuerga seguirá prohibido debido a que la calidad del agua todavía no cumple con todos los requisitos sanitarios exigidos. Los operarios están renovando el arenal con 320 toneladas de arena procedentes de Tudela de Duero. Según el concejal de Medio Ambiente, Alejandro García Pellitero, estos trabajos buscan tener la playa lista para la temporada alta y la noche de San Juan, ya que las crecidas del río durante el año "se ha llevado mucha más parte de ese arenal que tenemos para disfrutar en verano". La prohibición del baño se mantiene desde que la zona registrara "malos niveles de calidad de agua" durante varios años. El concejal explica que la recuperación del permiso es solo cuestión de tiempo. "La calidad del agua ha ido mejorando durante estos años, pero claro, hasta que no hay un histórico de 5 o 6 años con esa buena calidad de agua, no pueden volver a dar esa aptitud para el baño", ha señalado García Pellitero. El origen del problema, según el consistorio, estaba en el punto de toma de muestras, que se encontraba en una zona que "no cumplía con esa normativa sanitaria". Tras solicitar a las autoridades competentes su reubicación "donde haya mayor número de bañistas", las mediciones han mejorado. Con los datos actuales, el Ayuntamiento espera que 2027 sea el año en que "tengamos esa buena noticia de poder disfrutar del agua de la playa de Moreras". A pesar de la prohibición, es una realidad que muchos ciudadanos entran al agua para refrescarse. Desde el Ayuntamiento se pide "un poco de sentido común" y se apela a la responsabilidad ciudadana, recordando que la zona no dispone de socorrista y que, aunque el caudal baja en verano, pueden existir corrientes. "Pedimos que actúen con responsabilidad todos esos vecinos y vecinas que se acerquen a disfrutar de la playa este verano", ha insistido el concejal. Para garantizar un lugar de baño seguro en el futuro, el consistorio trabaja en un anteproyecto para crear una piscina fluvial en la zona. La idea es habilitar "un espacio donde podamos bañarnos durante toda la época del verano, independientemente de la calidad de agua", gracias a un sistema de filtrado natural. El proyecto ya se encuentra en conversaciones con la Confederación Hidrográfica del Duero para definir los detalles y las medidas de seguridad. Paralelamente, se está trabajando para recuperar el antiguo bar de Los Álamos, un espacio emblemático de la zona. Tras un intento fallido de adjudicación por la pandemia, el área de Patrimonio del Ayuntamiento estudia un uso mixto, que podría combinar hostelería con alguna actividad deportiva. El objetivo es sacar el concurso y que el espacio pueda ocuparse de nuevo, con la previsión de tener noticias "a lo largo del año 2026".
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