Cope Zaragoza
Con la llegada del verano, Castilla y León ha autorizado 32 zonas de baño para la temporada. En la provincia de Soria, hay cuatro zonas de baño oficiales: Playa Pita, Playa Gamella, Vinuesa y San Esteban de Gormaz. La temporada de baño oficial, periodo en el que el agua está sometida a control, se extiende del 15 de junio al 15 de septiembre, según ha explicado Elena Del Vado, jefa del servicio territorial de Sanidad. Elena Del Vado ha detallado que en estas zonas de baño autorizadas se realizan controles periódicos para asegurar que la calidad del agua es apta. "Se toman ocho muestras durante la temporada, van espaciadas, pues para ver que el agua sea de calidad", ha señalado. Además, se realiza una toma de muestras previa al inicio de la temporada para verificar las condiciones iniciales. El protocolo de vigilancia se centra en dos parámetros bacteriológicos "procedentes de materia fecal": Escherichia coli y enterococos. Si alguna muestra supera los límites establecidos, "se prohíbe el baño, al menos de forma temporal", ha afirmado Del Vado. En tal caso, se comunica "rápidamente al ayuntamiento para que coloque el cartel de que el agua no es apta para el baño". La jefa del servicio territorial de Sanidad ha destacado que la calidad del agua en la provincia es "especialmente buena". De hecho, al final de cada temporada se realiza una evaluación y los resultados son muy positivos. "Normalmente las zonas del pantano de la Cuerda del Pozo, que son tres, suelen dar el agua de calidad excelente", ha asegurado. Esta buena calidad se extiende a otras áreas, como la zona de baño de San Esteban de Gormaz, en el río Duero, que también presenta habitualmente agua apta para el baño. Sobre la aparición de cianobacterias, Del Vado ha explicado que es un fenómeno diferente que puede ocurrir por el aumento de las temperaturas, pero ha aclarado que en los últimos años no ha supuesto un problema de micotoxinas. Del Vado ha hecho un llamamiento a la prudencia, especialmente en las numerosas zonas de baño concurridas pero no autorizadas. Bañarse en un área no controlada puede suponer riesgos para la salud, como infecciones o problemas gastrointestinales, ya que "a lo mejor el agua tenga alguna contaminación". Además de los riesgos sanitarios, existen peligros físicos. La principal recomendación es la precaución, sobre todo para aquellas personas que no saben nadar o que desconocen el lugar, donde puede haber pozas. "Hay que tener cuidado, sobre todo si no se sabe nadar, evidentemente", ha insistido Delgado, recordando también el riesgo de choque térmico al sumergirse de forma brusca en aguas frías. Para que una zona de baño no autorizada pase a ser oficial, el ayuntamiento correspondiente debe dirigir una "solicitud para declarar la zona como zona de baño". A partir de ahí, Sanidad realizaría las analíticas previas para comprobar que el agua es apta y, si lo es, se incluiría en el programa de control oficial.
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