Cope Zaragoza
La Asociación MIR España ha puesto de manifiesto una situación que califica de “auténtico despropósito” en el Hospital Universitario de Canarias. Su presidente, Jesús Arzúa, ha denunciado en el programa Herrera en COPE Canarias, con Roberto González, que los médicos residentes están siendo tutorizados por personal que, en su mayoría, carece de la titulación de especialista, lo que supone un “riesgo absoluto para los pacientes y para la formación de estos profesionales”. Según los datos aportados por Arzúa, de los 56 médicos adjuntos que trabajan actualmente en el servicio de Urgencias del hospital, “solo 15 son especialistas”. Esto implica que el 75% de la plantilla que debería formar a los futuros especialistas no cuenta con la acreditación necesaria. De esos 15, únicamente entre 8 y 10 están acreditados como colaboradores docentes, y la situación se agrava al conocer que “solo 3 están para todo el mes” para cubrir todas las guardias. Arzúa ha alertado de que esta falta de supervisión cualificada no solo compromete la formación, sino también la calidad asistencial. La asociación está recogiendo testimonios que, según afirma, hablan de “pacientes esperando en los pasillos” e incluso de “fallecimientos de pacientes esperando una atención adecuada por parte de un profesional formado”. La situación ha llegado a tal punto que, paradójicamente, son los propios residentes quienes terminan enseñando a los adjuntos sin experiencia. La frustración es palpable en las palabras del presidente de la Asociación MIR España, quien asegura que “no pasan más desgracias porque dios no lo quiere”. Desde la asociación exigen “dimisiones” y que se asuman responsabilidades, criticando que se amparen en disposiciones legales que permiten contratar personal sin especialidad de forma excepcional. “Sí, claro, a lo mejor una persona aislada, no el 75% de la plantilla que no tiene la especialidad y que está formando a personas que la está consiguiendo”, ha sentenciado. Ante la gravedad de los hechos, Jesús Arzúa ha instado al Ministerio de Sanidad a que “retire la acreditación” al Hospital Universitario de Canarias para la formación de especialistas. Considera que los residentes deberían ser reubicados en otros centros donde puedan recibir una “adecuada formación”. Arzúa ha subrayado que no se trata de una cuestión de origen de los médicos contratados, sino de su capacitación: “Vengan de donde vengan, de Cádiz o de China, me da exactamente igual, si no han pasado por la formación sanitaria especializada, no están en condiciones”. El origen del problema, según explica, se remonta a hace dos o tres años, cuando los médicos especialistas del servicio de urgencias se marcharon por las duras condiciones laborales, con jornadas de hasta 280 o 300 horas mensuales. En su lugar, la administración optó por “contratar personal que no estaba formado” y que sí aceptaba esas condiciones. “Priman la sumisión antes que la calidad, y ese es el problema real”, ha lamentado Arzúa. Esta presión está afectando directamente a la salud mental de los residentes. El presidente de la asociación ha afirmado tener constancia de “residentes tomando medicación antidepresiva, ansiolíticos, yendo a terapia psicológica” y “llorando por las noches sin recibir una supervisión adecuada”. La situación es “dantesca” para jóvenes que pasan “directamente del libro a lo asistencial” y se encuentran con un paciente crítico delante sin tener a un superior cualificado a quien preguntar. Los testimonios que está recibiendo la asociación, como una carta de una residente llamada Montse, confirman la escasez de personal cualificado. En su escrito detalla que en la plantilla hay “3 médicos especialistas que hacen turnos de noche o de fin de semana”, otros 3 adjuntos que finalizaron su formación el año pasado y “casi 40 médicos sin especialidad demostrada” que supervisan a los residentes. Por todo ello, la Asociación MIR España insiste en que se deben producir dimisiones en la jefatura de estudios y la gerencia del hospital.
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