ABC
El hombre moderno, cuando está esperando, coge el móvil, rellena el tiempo, cubre el hueco improvisando un entretenimiento, y al final lo pierde. Durante la presente visita del Papa a España y, como en tantas ocasiones de la vida, todos estamos esperando algo. Es inevitable y normal, ante el anuncio de algo inminente, todos tenemos en nuestra cabeza y corazón un sueño, una ilusión, o una esperanza. La Iglesia seguirá igual al día siguiente de su marcha, el Gobierno y la política seguirán igual, la sociedad no cambiará y seguramente nada lo hará. Es tan evidente, como que al día siguiente de que centenares de miles de personas ocuparan rezando la plaza de la Cibeles y la Castellana este domingo... Ver Más
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