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‘El cascanueces' de Chaikovski, 'El amor brujo' de Manuel de Falla o el 'Bolero' de Ravel sonarán en concierto en esta playa barcelonesa | Collector
‘El cascanueces' de Chaikovski, 'El amor brujo' de Manuel de Falla o el 'Bolero' de Ravel sonarán en concierto en esta playa barcelonesa

‘El cascanueces' de Chaikovski, 'El amor brujo' de Manuel de Falla o el 'Bolero' de Ravel sonarán en concierto en esta playa barcelonesa

La brisa marina y la calidad artística se fusionarán en un escenario monumental, de 20 metros de ancho y cubierto por una cúpula, en una oportunidad gratuita e inclusiva En trineo, en un buque y a caballo: la odisea de esta violoncelista que atravesó Siberia en un viaje de 20 mil kilómetros en el siglo XIX El auditorio de Lanzarote que está dentro de un túnel volcánico: la obra que transformó la lava La playa de Sant Sebastià en Barcelona se prepara para transformarse en todo un auditorio sinfónico masivo este próximo verano. Bajo el nombre de ‘ Clàssica a la Platja’ , este evento gratuito acercará melodías muy célebres a miles de personas frente al Mediterráneo. La arena sustituirá al habitual patio de butacas de los grandes teatros, permitiendo que el sonido de las olas acompañe al repertorio. Esta iniciativa cultural busca romper con la solemnidad tradicional de la música clásica en un ambiente relajado y mediterráneo, con lo que familias y turistas podrán disfrutar de una experiencia única bajo el cielo barcelonés. El evento es una de las citas más importantes y esperadas del periodo estival en la ciudad condal, una oportunidad dorada para quienes jamás se han planteado asistir a un concierto sinfónico formal en un auditorio. La brisa marina y la calidad artística se fusionarán en un escenario monumental. La primera jornada del ciclo tendrá lugar el 8 de julio con la participación de la Orquesta del Liceu . Bajo la batuta del maestro Josep Pons, el conjunto interpretará un programa lleno de ritmo, color y una vibrante energía sinfónica. Este concierto específico se celebra en el marco del 25º aniversario del Petit Liceu, enfocado a públicos de todas las edades. El repertorio ha sido cuidadosamente seleccionado para invitar a los asistentes a reconocer páginas emblemáticas de la música universal. La propuesta es un viaje emocional a través de obras que transformaron el folclore y las identidades culturales en arte sonoro. La orquesta desplegará su potencia en un escenario de 20 metros de ancho cubierto por una cúpula tipo órbit. El objetivo primordial es que la música más exquisita salga de sus espacios tradicionales para abrazar directamente a la ciudadanía. Esta noche inaugural promete ser una celebración inolvidable de la creatividad humana en un entorno natural privilegiado. La iniciativa busca romper con la solemnidad tradicional de la música clásica en un ambiente relajado Entre las piezas más esperadas de esta primera noche destacan hitos musicales como la selección de El cascanueces de Piotr Ilich Chaikovski . El público podrá deleitarse con la Marcha, la Danza del Hada de Azúcar y el célebre Vals de las flores directamente sobre la arena. Asimismo, la pasión de Manuel de Falla cobrará vida con la interpretación de la Danza ritual del fuego de El amor brujo . Estas obras, cargadas de lirismo y fuerza evocadora, garantizan atrapar incluso a aquellos que no tienen formación musical previa. El punto álgido del programa llegará con el cierre apoteósico que ofrecerá el hipnótico e icónico Bolero de Maurice Ravel . La precisión rítmica de Ravel resonará contra el horizonte marino, marcando uno de los momentos cumbres de la temporada cultural. Otras obras de Brahms, Dvořák y Borodín completarán una lista de temas que son sinónimo de excelencia artística mundial. Es una selección que busca conectar emocionalmente con una audiencia diversa, amplia y predispuesta al disfrute artístico. El relevo musical llegará el 9 de julio con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya . La formación, conocida como la OBC, estará dirigida por su titular Ludovic Morlot en una velada titulada Una sinfonía imaginaria. Este segundo concierto continuará el viaje iniciado la noche anterior, explorando diversos estilos, atmósferas y sensibilidades europeas. Se interpretarán movimientos de sinfonías muy queridas por el público, combinando el drama ruso con la melancolía del romanticismo centroeuropeo. Obras de compositores como Rajmáninov, Brahms, Dvořák y Borodín ofrecerán una experiencia llena de contrastes y ricas melodías orquestales. El programa destaca por su potencia sonora, diseñada especialmente para resonar en un espacio tan abierto como el litoral. Esta propuesta de la OBC refuerza el papel de Barcelona como una capital internacional líder en la música clásica. Gratuito e inclusivo El éxito rotundo de Clàssica a la Platja reside en su carácter totalmente gratuito y abierto a toda la población barcelonesa. No es necesaria ninguna reserva previa de entrada, lo que permite que miles de personas se congreguen en la arena. Para garantizar una visibilidad óptima, la organización instalará dos pantallas gigantes conectadas a una sofisticada unidad móvil de televisión. Estas pantallas permitirán seguir el detalle de la dirección y la ejecución de los músicos desde cualquier punto de la playa. El sistema de audio se reforzará con dispositivos especiales para que el sonido viaje con nitidez por toda la extensión del recinto. Se trata de un esfuerzo logístico sin precedentes que busca que nadie se quede fuera de esta gran fiesta sinfónica. La organización de este magno evento une a las tres instituciones musicales referentes de la ciudad, el Gran Teatre del Liceu, L'Auditori y el Palau de la Música Catalana . Gracias a esta unión de fuerzas, se logra proyectar una imagen de la ciudad como un lugar alegre, familiar y abierto. El evento también busca promover la marca Barcelona internacionalmente, vinculándola con la excelencia cultural y la hospitalidad mediterránea. La cesión del espacio por parte del Puerto de Barcelona es clave para situar el escenario en una ubicación tan icónica. Barcelona demuestra así que la música clásica es un patrimonio vivo que pertenece a todos sus ciudadanos. De hecho, la inclusión y la accesibilidad son pilares fundamentales en esta edición de los conciertos en la playa. Se han previsto espacios reservados con visibilidad directa para personas con movilidad reducida en el Passeig del Mare Nostrum. Además, se pondrán a disposición del público con discapacidad auditiva mochilas vibratorias y bucles de inducción magnética individual, tecnologías que permiten que las personas sordas puedan sentir físicamente las frecuencias de la orquesta, democratizando la emoción musical.

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