Diario CÓRDOBA
Que Gaspar Zarrías anduviese por medio del asunto de la fontanería del PSJ(O)E, pues no sorprende, la verdad. Verdes las siegan, quien nace lechón, etcétera. Ya saben ustedes lo diverso que es el refranero español para estas suertes de la cosa marrón. Pero, carajo, se imaginaba uno que Zarrías era más listo que esta mancha de personajes peculiares, esta galería de frikis, que estamos viendo en los papeles judiciales camino del banquillo, previo cante jondo para reducir las penas por cooperación analógica. Así de primeras, no van a tener más remedio que purgar a la dirección de la Guardia Civil, mayormente, por idiotas. Solo lo conocido en el último sumario obliga a cepillarse a la cúpula del benemérito cuerpo.
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