COPE
Un proyecto artístico multidisciplinar llamado "Entre Caminos y Afectos" ha transformado el icónico eucalipto de la Alameda de Santiago en el epicentro de una experiencia interactiva. La iniciativa, creada por Cristina García Cao, utiliza las inscripciones y cicatrices del árbol dejadas durante el tiempo por decenas de personas anónimas con sus mensajes de amor y otros, como punto de partida para explorar las relaciones humanas a través de historias sonoras. La puerta de entrada al proyecto son unas "ilustraciones con códigos QR" depositadas en los bancos que rodean el árbol. Al escanearlos, el usuario accede a una página web que funciona como un "archivo sonoro de historias imaginadas, ficcionadas, que surgen a partir de las inscripciones de estos árboles", según explica la propia autora de la propuesta de arte callejero. La idea surgió como un proyecto de la universidad, pero fue una "corazonada" de Cristina García Cao la que le dio forma. Su objetivo era demostrar que este conocido lugar de Santiago no es solo un punto turístico. "Quería enseñar que este lugar de aquí no es solo un lugar turístico, también puede ser un lugar de descanso, de relajación y de de catarsis emocional", afirma. Para dar voz a las historias, la artista contó con la colaboración del escritor David C. Pose, autor de los textos que, posteriormente pasaron a ser audios en la web del proyecto. Ella le dio las instrucciones para que las narraciones reflejaran "diferentes tipos de relaciones", incluyendo no solo las "convencionales" sino también las "no convencionales". Encargo tras el que David confirma que se centró en la "parte emocional" para trasladarla a los textos. La instalación física de los carteles con los "códigos QR" fue efímera, desapareciendo en menos de "24 horas". Cristina ya contaba con ello y se lo toma con humor: "Quiero pensar que le gustaron tanto las ilustraciones, que alguien se las quiso llevar para casa". A pesar de ello, el proyecto sigue completamente activo. La creadora subraya que, aunque los carteles ya no estén, "el proyecto sigue funcionando igual", ya que la página web es el verdadero archivo de las historias. "Cualquier persona puede abrir ya la página y empezar a escuchar los audios, o venirse por aquí si quiere la experiencia completa", anima "García Cao". La visión de Cristina García Cao va más allá de un trabajo académico. "No quiero que solo acabe un trabajo de clase y ya", asegura. Su intención es que el proyecto siga creciendo y se convierta en una obra colaborativa que se mantenga viva con el tiempo. Para ello, planea crear un apartado de "audios colaborativos" en la web, donde el público pueda aportar sus propias experiencias e historias. El objetivo final es que el proyecto "se mueva, que tenga vida y siga creciendo", permitiendo que "la gente también colabore, y en parte se sienta un poco artista también".
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