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En un momento en que la eficiencia energética y el ahorro en el hogar se han vuelto una prioridad, surgen oportunidades que muchos ciudadanos desconocen. Alejandro Ortiz ha desvelado una de las más interesantes: la posibilidad de recibir una ayuda de hasta 21.400 euros por realizar una reforma en la vivienda. Sin embargo, el experto advierte de que para acceder a ella es fundamental cumplir con unos requisitos muy concretos que van más allá de una simple obra estética. El requisito indispensable para optar a esta ayuda es que la reforma acometida suponga una mejora de la eficiencia energética del inmueble. Ortiz subraya la importancia de no confundir este tipo de obras con otras reformas del hogar. "No te dejes llevar por los titulares que te dicen que si reformas tu vivienda te dan dinero y mañana lleves a un albañil para que te cambie los azulejos", señala el letrado, insistiendo en que el objetivo debe ser la optimización del consumo energético. Un ejemplo claro de actuación válida sería la sustitución de las ventanas antiguas por unas nuevas que aíslen mejor la vivienda. Este tipo de mejoras contribuyen directamente a "un menor consumo de calefacción", explica Ortiz, lo que a su vez reduce la factura energética y el impacto medioambiental. La cuantía de la ayuda está directamente ligada al grado de mejora conseguido. Para alcanzar la cifra máxima de 21.400 euros, la reforma debe certificar una mejora de la eficiencia energética superior al 60% en la vivienda. Es una cifra ambiciosa, pero que puede alcanzarse con intervenciones integrales. No obstante, el abogado aclara que existen tramos intermedios. Si la mejora de la eficiencia se sitúa en porcentajes inferiores, como un 30% o un 40%, también se tiene derecho a una ayuda, aunque de una "cantidad menor". Esto permite que un mayor número de reformas, aunque no sean tan profundas, puedan beneficiarse de un retorno económico. Más allá de la cuantía, Alejandro Ortiz pone el foco en un detalle fiscal que considera "fundamental" y que a menudo pasa desapercibido. "El dato fiscal súper importante, no tributa en el IRPF", afirma. Esto supone la principal ventaja de esta línea de ayudas frente a otras subvenciones. Esta exención fiscal significa que la ayuda recibida es un ingreso neto para el ciudadano. "La cantidad de dinero que te den no se suma a tu base disponible en la declaración de la renta", detalla Ortiz. Por lo tanto, los beneficiarios no tendrán que pagar impuestos por ese dinero en su próxima declaración, evitando sorpresas con Hacienda y maximizando el beneficio real de la reforma.
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