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Se le conoce como El Niño, pero sus efectos no tienen nada de pequeños. Este fenómeno climático, uno de los más importantes del planeta, consiste en un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial que altera el tiempo en medio mundo. Ahora, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido de que hay cerca de un 80% de probabilidad de que se forme este verano, entre junio y agosto, y un 90% de que continúe hasta noviembre. Para analizar sus posibles consecuencias, en 'La Tarde' hablamos con el divulgador científico Jorge Alcalde. Jorge Alcalde explica que El Niño es una "anomalía que se produce en las temperaturas del agua" a nivel superficial en las costas de Perú y Ecuador. Este calentamiento provoca que el agua se evapore más fácilmente, generando un ciclo que, según el experto, "tiene repercusiones en todo el planeta". En esa zona de Sudamérica se producen mayores lluvias e inundaciones, mientras que en otras partes del mundo ocurre lo contrario: grandes sequías y riesgos extremos de incendios. Alcalde ha subrayado lo sorprendente que resulta que un evento localizado en el Pacífico pueda alterar de forma tan drástica el clima de toda la Tierra. Ante la posibilidad de que este episodio sea más fuerte de lo normal, Alcalde ha señalado que, aunque "no sabemos todavía si estamos ante un 'Súper El Niño', sí existen señales preocupantes. "Estamos viendo que las temperaturas son un poquito superiores a lo normal, incluso en algunas zonas 3 grados superiores a lo normal", ha afirmado. Para el divulgador, esto es un indicio de que "hay una cantidad de energía acumulada en esa zona del mar que está deseando desatarse". Alcalde ha recordado el que se considera el fenómeno de El Niño más devastador de la historia, que tuvo lugar en el siglo XIX. "Fue un 'Súper El Niño' con todas las letras", ha comentado, explicando que el episodio de 1877-1878 generó "sequías espectaculares" en Australia, China e India, e "inundaciones brutales" en América, causando la muerte de cerca de 40 millones de personas. Según el experto, no hay zona del planeta que no note sus efectos. Un 'Súper El Niño' pone en alerta especialmente a la costa del Pacífico de América del Sur y a África occidental y central por riesgo de inundaciones. También podría provocar un "calor quizás excepcional" en Europa, mientras que en Asia se agudizarían las sequías, afectando gravemente a la agricultura. En cuanto a España, Jorge Alcalde ha explicado que es "muy probable que las temperaturas se vean afectadas" y, con ellas, las lluvias. El aumento del calor puede retroalimentar fenómenos como las danas o gotas frías, generando "un aumento de estas lluvias torrenciales". Alcalde ha advertido que la situación podría agravarse por las altas temperaturas registradas desde mayo, creando una "conjunción de masas energéticas" con efectos intensificados. Para hacer frente a este desafío, el divulgador ha sido claro: la clave está en el conocimiento y la predicción, pero sobre todo en la adaptación. Organizaciones como la OMM ya monitorizan la zona para anticiparse. Sin embargo, el divulgador ha sido crítico con la respuesta humana: "Estamos reaccionando todavía con demasiada premura ante una inundación, una sequía, unos forestales devastadores, y luego se nos olvida". Alcalde ha concluido con una llamada a la acción: "Evidentemente, tenemos que trabajar en la adaptación de nuestros sistemas de defensa, de nuestros sistemas de agricultura, de nuestros sistemas de suministro de agua, de nuestros sistemas de extinción de incendios", para un mundo donde los fenómenos extremos serán más habituales.
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