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El refugio de Àngels Barceló en Cataluña: un pueblo precioso de aguas cristalinas y casas blancas | Collector
El refugio de Àngels Barceló en Cataluña: un pueblo precioso de aguas cristalinas y casas blancas
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El refugio de Àngels Barceló en Cataluña: un pueblo precioso de aguas cristalinas y casas blancas

Con la llegada de las altas temperaturas, apetece más que nunca buscar un rincón junto al mar donde desconectar. Afortunadamente, España cuenta con algunas de las mejores zonas costeras del mundo, aunque pocas con una imagen tan reconocible como la Costa Brava, con sus calas entre rocas, pueblos blancos y caminos de ronda frente al Mediterráneo. Sobre esta zona hablaba precisamente Àngels Barceló en la Cadena SER, en una intervención donde la periodista recordaba algunos de los lugares de la Costa Brava que más han marcado sus veranos. La comunicadora citaba tres destinos en concreto: Calella de Palafrugell, Begur y Llançà, y se refería a ellos como «las playas de su vida». De todos ellos, Calella de Palafrugell es probablemente el nombre que mejor resume esa Costa Brava de postal que le viene a uno a la cabeza. Este núcleo costero del municipio de Palafrugell, en el Baix Empordà, mantiene el encanto de antiguo pueblo de pescadores, con casas blancas, barcas junto al mar, pequeñas playas urbanas y calles estrechas que descienden hacia el Mediterráneo. La imagen más conocida del pueblo se encuentra en Port Bo y les Voltes, un conjunto porticado frente al mar que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados de Calella de Palafrugell. Ahora bien, si se acude en temporada alta es posible que esté muy masificado. Además de Port Bo, merece la pena acercarse a la playa del Canadell, a la Platja d'en Calau, a la Malaspina o al Golfet, una cala algo más apartada y rodeada de un paisaje más abrupto. También es recomendable recorrer el camino de ronda que une Calella con Llafranc, uno de los paseos más agradecidos de la zona para quienes buscan una caminata sencilla junto al mar. Àngels Barceló también mencionaba Begur y Llançà entre esos lugares ligados a su memoria de la Costa Brava. Begur es uno de los pueblos más buscados del Baix Empordà, situado en alto y rodeado de algunas de las calas más famosas de la zona. Entre ellas destacan Sa Riera, Sa Tuna y Aiguablava, tres enclaves muy distintos entre sí pero unidos por el mismo paisaje de agua transparente, roca y pinos. Llançà, por su parte, se encuentra más al norte, en el Alt Empordà, cerca del Cap de Creus y de la frontera con Francia. Es un destino algo menos evidente para el visitante que llega por primera vez a la Costa Brava, pero conserva ese aire de pueblo marinero, con puerto, calas, rocas y rutas junto al mar. Para llegar a Calella de Palafrugell desde Barcelona, la opción más cómoda suele ser el coche. El trayecto ronda las dos horas, dependiendo del tráfico, especialmente en verano. Lo habitual es tomar la AP-7 en dirección Gerona y tomar la salida de Maçanet para continuar por la C-35 hacia Palafrugell y la costa. En el caso de Begur, el coche vuelve a ser la alternativa más cómoda, tanto para llegar al pueblo como para moverse después entre sus calas. Para Llançà, en cambio, existe una ventaja importante: el municipio cuenta con estación de tren, lo que facilita la escapada desde Barcelona respecto a otros puntos de la Costa Brava.

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