Cope Zaragoza
En el corazón de Bilbao, en un enclave privilegiado, junto al Museo de Bellas Artes y el parque Doña Casilda, se encuentra una de las clínicas odontológicas más destacadas de Bizkaia: Ortodoncia Castaños. Ubicada en el número 46 de la calle Colón de Larreátegui, tras una etapa inicial en la Gran Vía, la clínica se trasladó hace ocho años a sus actuales instalaciones, un espacio a pie de calle diseñado para ofrecer la mejor atención a sus pacientes. Al frente del proyecto se encuentra el doctor Borja Tejedor, quien junto a un equipo de especialistas ha consolidado un modelo de negocio que combina la excelencia clínica con la última tecnología del sector. Lo que en su día comenzó como una clínica centrada principalmente en la ortodoncia, fundada por el prestigioso ortodoncista Javier Castaños, ha crecido hasta convertirse en un centro multidisciplinar que ofrece soluciones completas para la salud bucal. Este crecimiento ha sido impulsado por la visión de ofrecer un servicio integral que evite al paciente tener que buscar diferentes especialistas en varias clínicas. "Hoy en día, cuando un paciente entra, nos alegramos de que no solo acuda por un tratamiento estético o de alineación de dientes, sino para arreglar toda la boca", explica Borja Tejedor. Esta filosofía es la que ha llevado a la incorporación de nuevas especialidades y profesionales para cubrir todas las necesidades odontológicas bajo un mismo techo. El éxito de Ortodoncia Castaños reside en su equipo humano, un grupo de profesionales altamente cualificados que trabajan de forma coordinada. La ortodoncia, el buque insignia de la clínica, está en manos de dos especialistas de gran prestigio: Javier Castaños, fundador y colaborador habitual, y Yolanda Sanz, también ortodoncista. Junto a ellos, se ha conformado un equipo que abarca diversas áreas. "Somos un equipo multidisciplinar donde el grueso es la ortodoncia, pero hemos ido incorporando nuevas especialidades", detalla Tejedor. Él mismo se encarga de los campos de cirugía y periodoncia, mientras que otros profesionales cubren la endodoncia, la odontología general y la prótesis. Esta estructura permite que cada caso sea estudiado desde diferentes perspectivas, garantizando un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento completo y personalizado. "Ahí es cuando entramos todos los especialistas, todos los odontólogos que estamos trabajando para realizar un diagnóstico y un tratamiento integral", afirma el doctor. Este enfoque colaborativo no solo mejora los resultados clínicos, sino que también aporta una mayor comodidad y confianza al paciente, que encuentra en un único lugar la solución a todas sus necesidades de salud dental, desde las más sencillas hasta las más complejas, consolidando un modelo de atención 360 grados. La odontología ha experimentado una profunda transformación tecnológica en los últimos años, y Ortodoncia Castaños ha sabido posicionarse en la vanguardia de esta revolución. Uno de los avances más significativos ha sido en el campo de la ortodoncia. Lejos quedan los aparatos metálicos que dominaban en décadas pasadas. Aunque aquellos "hierros" dieron paso a opciones más estéticas como los brackets de porcelana, la verdadera revolución ha llegado con la ortodoncia invisible. Este sistema de alineadores transparentes y extraíbles se ha convertido en el tratamiento estrella por sus múltiples ventajas. Según explica Borja Tejedor, la ortodoncia invisible es "lo más estético posible" y, además, "muy higiénico". El paciente lleva los alineadores unas 20 horas al día y se los retira para comer y cepillarse los dientes, lo que facilita enormemente la higiene bucal durante el tratamiento. "Cuando sonríe, no se nota que lleva un tratamiento de ortodoncia, lo cual es mucho mejor aceptado por parte del paciente", añade. Esta discreción y comodidad han hecho que sea una opción cada vez más demandada por pacientes de todas las edades, que buscan mejorar su sonrisa sin los inconvenientes estéticos de los brackets tradicionales. Pero la tecnología en Ortodoncia Castaños va mucho más allá de los tratamientos. La fase diagnóstica también se ha digitalizado por completo, desterrando para siempre las incómodas pastas de impresión. "Antiguamente se tomaban aquellas pastas de silicona o de alginato en la boca de los pacientes, lo cual era muy desagradable", recuerda Tejedor. Hoy, la clínica utiliza escáneres intraorales, una herramienta que, mediante una especie de pistola, captura una imagen tridimensional y precisa de la boca del paciente en cuestión de minutos. Esta información se refleja en un ordenador, creando un modelo digital sobre el que trabajar. Este salto tecnológico no solo mejora la experiencia del paciente, sino que es una herramienta potentísima para el diagnóstico y la planificación. "Hay programas en los que podemos anticipar o podemos prever todos los movimientos que va a haber en esa boca", señala el doctor. La gran ventaja es que "el paciente lo puede ver in situ cómo cómo va a quedar su tratamiento", lo que califica como "un arma diagnóstica y un arma terapéutica buenísima". Poder visualizar el resultado final antes de empezar aumenta la confianza del paciente y la aceptación del plan de tratamiento propuesto, convirtiendo la tecnología en una aliada clave para el éxito. Para Borja Tejedor, dirigir Ortodoncia Castaños es más que un trabajo; es un proyecto de vida que comparte con su mujer, la ortodoncista Yolanda Sanz. Ambos están involucrados tanto en la gestión empresarial como en la atención clínica, un doble rol que afrontan con ilusión. Tejedor considera que convertirse en empresario es "la meta soñada por cualquier persona que acaba la licenciatura de odontología". Reconoce que ser dueño de una empresa conlleva "responsabilidades y preocupaciones", pero subraya por encima de todo "la felicidad de llevar una empresa, seguir año a año y, sobre todo, haciendo felices a los pacientes que nos visitan". La satisfacción del paciente es, de hecho, el pilar fundamental sobre el que se sustenta la reputación de la clínica. En un mundo digital, las opiniones de otros usuarios son un factor decisivo a la hora de elegir un servicio, y en Ortodoncia Castaños lo saben bien. La clínica ostenta una calificación de 4,9 sobre 5 en Google, un reflejo del trabajo bien hecho y de la alta satisfacción de quienes han pasado por sus manos. "Para nosotros es lo más importante", asegura Tejedor, refiriéndose a que el paciente termine su tratamiento y siga acudiendo a la clínica para sus revisiones. Por ello, animan a los pacientes a compartir su experiencia a través de reseñas online.
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