Cope Zaragoza
La Jove Orquestra Simfònica de Barcelona (JOSB) ha sido la formación musical elegida para un evento de dimensiones históricas: poner la banda sonora a la visita del Papa León XIV a Barcelona. Los jóvenes músicos, bajo la batuta de su director, Carlos Checa, actuarán ante más de 60.000 personas en el Estadi Olímpic de Montjuïc durante el acto central de la visita del Pontífice. La noticia ha sido recibida con una inmensa alegría en el seno de la orquesta, que se prepara para un concierto que será retransmitido a nivel mundial. Para su director, se trata de una oportunidad única. "Realmente, estamos emocionados, porque es una gran emoción para todos los jóvenes también", ha afirmado Checa, subrayando la magnitud del acontecimiento. La confirmación de su participación llegó a través de una llamada directa del Arzobispado de Barcelona. Carlos Checa ha relatado cómo recibieron la propuesta, que aceptaron sin dudarlo, conscientes de estar ante una cita excepcional. "Es una época histórica, la verdad", ha confesado el director, transmitiendo la emoción que sienten todos los miembros de la orquesta. Para los jóvenes intérpretes, la experiencia de tocar ante una multitud de 60.000 personas en un acto de esta relevancia supone un hito en sus incipientes carreras. "Para ellos es música, pero es música delante de 60.000 personas, que eso no es habitual, es una cosa excepcional", ha explicado Checa. Se trata, en sus propias palabras, de poner "la banda sonora a un acontecimiento histórico". La elección de la JOSB no ha sido casual. La orquesta mantiene una "muy buena relación" con las instituciones eclesiásticas de Barcelona desde hace años. Un punto clave de esta relación fue la grabación en 2007 de un videoclip junto a Mónica Naranjo y Maisie Greys en la Basílica de la Sagrada Familia que tuvo una gran repercusión. Más recientemente, la orquesta ofreció un concierto en honor al cardenal Juan José Omella con motivo de su nombramiento por parte del anterior Papa. "A partir de aquí, hemos mantenido algún tipo de relación, siempre hemos tocado en alguna iglesia", ha señalado Checa, indicando que esta trayectoria ha culminado en la llamada del Arzobispado para este gran evento. La Jove Orquestra Simfònica de Barcelona, que está a punto de concluir su undécima temporada, está formada por músicos con una media de edad de 19 años, aunque abarca hasta los 24. Su director celebra el "momento espectacular" que vive la formación, con una "mucha demanda" de jóvenes que quieren participar. Este auge del interés por la música clásica entre la juventud es un fenómeno que, según Checa, se ha fortalecido. "Podemos ver cómo los conservatorios y las escuelas de música vuelven a tener muchísimos alumnos", ha comentado. Para el director, que un niño aprenda a tocar un instrumento es fundamental, ya que "la música nos enseña a escuchar" y a desarrollar un talento que va más allá de convertirse en un gran artista. "Es un poder que tiene la música y que está volviendo a ser muy protagonista en las familias", ha añadido. Checa ha reflexionado sobre la capacidad única de la música para conectar con las personas a un nivel profundo, casi espiritual. "La música no la podemos tocar, pero ella sí que nos toca a nosotros", ha expresado de forma poética, definiéndola como un "lenguaje que va mucho más allá". En un mundo cada vez más tecnológico, el director reivindica el valor de un instrumento, que no necesita "nada más que cuerdas" para crear y emocionar. La estructura de una orquesta sinfónica, ha explicado, es un ejemplo de equilibrio. Aunque existen instrumentos "estrella" como el piano, la guitarra o el violín, todos son imprescindibles. "Una orquesta sinfónica son todos, desde el fagot hasta el contrabajo, y todos son importantes", ha remarcado. El evento en el Estadi Olímpic se dividirá en dos partes. Las primeras dos horas consistirán en un encuentro con testimonios y actuaciones de diversos grupos. El momento central llegará con la entrada del Papa León XIV al estadio, dando comienzo a una vigilia de aproximadamente una hora y media de duración. Será entonces cuando la JOSB tome el protagonismo musical. "Ahí es cuando ya estaremos presentes, durante toda esa hora y media, y estaremos en la vigilia, en los testimonios, y nosotros en la parte musical", ha detallado Carlos Checa. El repertorio ha sido seleccionado por el propio Arzobispado, manteniendo un cierto secretismo hasta hace pocos días. La selección musical está compuesta por música cristiana que se interpreta habitualmente en las iglesias, pero con una importante novedad que entusiasma especialmente al director de la orquesta. "Lo muy interesante es que se han hecho arreglos sinfónicos para todas las piezas", ha revelado Checa. Obras como el Credo o el Aleluya, que normalmente se cantan acompañadas de un órgano, sonarán con la majestuosidad de toda una orquesta sinfónica. Esta adaptación supone un reto y un aliciente para los jóvenes músicos, que ofrecerán una nueva dimensión a cantos muy conocidos por los fieles. Durante su actuación, la Jove Orquestra Simfònica de Barcelona no estará sola sobre el escenario. La formación acompañará a artistas y coros de renombre en el ámbito de la música espiritual, como el grupo Hakuna, la Escolanía de Montserrat y el cantante Sergio Dalma. La combinación de la orquesta juvenil con estas voces promete crear "un momentazo", según ha anticipado el director. La ilusión es máxima ante la perspectiva de tocar no solo para las 60.000 personas presentes, sino para una audiencia global a través de la retransmisión. "Es un honor, estamos muy contentos", ha concluido Checa, resumiendo el sentir de toda la orquesta ante la histórica cita que les espera.
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