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Fervor por la llegada de León XIV en tierras de Rosalía: «Habla a creyentes y a quienes se quedan en los márgenes» | Collector
Fervor por la llegada de León XIV en tierras de Rosalía: «Habla a creyentes y a quienes se quedan en los márgenes»

Fervor por la llegada de León XIV en tierras de Rosalía: «Habla a creyentes y a quienes se quedan en los márgenes»

En las localidades barcelonesas de Abrera, Olesa de Montserrat y Sant Esteve Sesrovires, donde las tardes de junio suelen discurrir al ritmo tranquilo de las plazas y los campos que se abren al pie de la montaña sagrada, estos días se respira una expectación poco habitual. Los jóvenes católicos de la zona llevan meses preparándose, con una mezcla de esperanza, curiosidad e ilusión, para recibir al Papa León XIV . El Pontífice llegará a una comarca donde conviven realidades aparentemente distantes. Muy cerca se alza la cárcel Can Brians , símbolo de las segundas oportunidades y de las heridas sociales que la Iglesia quiere acompañar; y en Sant Esteve Sesrovires se encuentra también la residencia de Rosalía , la artista catalana de mayor proyección internacional, cuya trayectoria reciente ha incorporado referencias cada vez más explícitas a la búsqueda espiritual y la fe. Dos mundos que rara vez coinciden en el mismo relato aparecen unidos estos días por una misma visita. La cuenta atrás avanza en las parroquias del Baix Llobregat como una promesa compartida. No esperan únicamente al líder de la Iglesia católica; esperan también un gesto, una palabra, una mirada capaz de dialogar con el tiempo que les ha tocado vivir. Son el eco de una espiritualidad que busca nuevos lenguajes. En la iglesia de Sant Pere d'Abrera, corazón espiritual de una comunidad que reúne a jóvenes de varios municipios del entorno, la visita pontificia ha dejado de ser una noticia para convertirse en una experiencia compartida. Durante meses, las plegarias por el Santo Padre y por los frutos de su viaje han resonado entre las paredes del templo. En cada misa, en cada encuentro de grupos, en cada actividad pastoral, el nombre de León XIV ha ido adquiriendo la familiaridad de quien está a punto de cruzar la puerta de casa. Los más jóvenes han sido, quizás, quienes han vivido esta espera con mayor intensidad. No se trata únicamente de asistir a un acontecimiento histórico. Para muchos de ellos supone comprobar que la Iglesia que conocen a través de sus parroquias, de los grupos de catequesis o de las convivencias de verano también tiene un rostro universal. Montse Osuna , de 23 años y natural de Abrera, lleva semanas preparándose para dar la bienvenida al Santo Padre. Lo vive como una celebración anticipada. «Estoy muy emocionada con este gran encuentro», confiesa a ABC. Junto a otros 'colegas de confesión' de la zona y guiada por su líder espiritual mosén Francisco García , el carismático rector de la parroquia de Abrera, aguarda la llegada del Pontífice con la ilusión del fan que espera durante horas la aparición de su ídolo. Lo que más le atrae de León XIV es el acento social de su agenda. «Que visite a presos, a inmigrantes y a una parroquia humilde dice mucho de él. Me gusta mucho este lado del Papa», explica. Sus palabras encuentran un eco singular en un territorio marcado durante años por el fenómeno cultural de Rosalía. Montse lo observa con serenidad y bajo el prisma de una creyente. Reconoce la controversia que ha acompañado al disco, pero prefiere fijarse en las posibilidades de encuentro que ofrece. «En el fondo depende de la lectura que se le dé. Yo, como joven católica, le veo un significado religioso; otros lo verán como algo más centrado en la espiritualidad. Creo que es una forma bonita de acercar la religión a los que, quizás, están más alejados de ella», afirma. A su lado escuchan atentamente África González , de Olesa de Montserrat, y Max Haro , de Sant Esteve Sesrovires. Son los más jóvenes del grupo, con 14 y 15 años, respectivamente, y contemplan la visita papal con la emoción de quien siente que está a punto de asistir a un acontecimiento histórico. Ambos coinciden con Montse en señalar la importancia de que León XIV haya decidido acercarse a quienes suelen quedar en los márgenes. Como Montse, África ve en la música de Rosalía una oportunidad para abrir preguntas que muchas veces no encuentran espacio en la conversación pública. «Intenta acercarse a una espiritualidad y me parece muy bien. Hace también que sus fans reflexionen sobre la figura de un Dios y ayuda a los jóvenes a acercarse más a la Iglesia», señala. Max también se muestra ilusionado por poder ver al Papa en persona. María Parejas , de 59 años, acompaña a estos jóvenes en su aventura. Cuando le plantearon colaborar en los preparativos, no se lo pensó. «Soy catequista y colaboro con gente de la parroquia. Ellos me quieren en su vida y aquí estamos para hacer que se les remuevan cosas», señala la más veterana del grupo. Recuerda la ilusión con la que recibió ya en 1982 a Juan Pablo II. «Vivo estos días con la misma esperanza y emoción», confiesa a ABC. Y expresa su confianza en el 'tirón social' de León XIV para llegar a los más jóvenes y a las personas que viven apartadas de la fe. «Todo el mundo quiere ser feliz y Dios nos lleva hacia este camino», sentencia María. La comunidad culminará estos meses de preparación con una peregrinación multitudinaria . Unas setenta personas, desde niños hasta jubilados, partirán en autocar desde Abrera para participar en la vigilia de oración de hoy. Entre mochilas, bocadillos y nervios compartidos, viajará también una pequeña pieza de artesanía comunitaria: la pañoleta conmemorativa diseñada por uno de los jóvenes integrantes del grupo. Sobre un fondo amarillo vaticano, destaca el logotipo parroquial. Un objeto sencillo que resume algo más profundo: el deseo de sentirse parte de una Iglesia que trasciende fronteras. El párroco de Abrera, Francisco García, espolea con humor, optimismo y esperanza, la fe de sus jóvenes parroquianos. «Estos muchachos no solo ansían escuchar un mensaje dirigido a los católicos, sino una voz que aspira a atravesar fronteras de fe y convicciones, una voz que incluso los que se consideran ateos pueden oír y sentir», indica. «Los mensajes del Papa –explica– nos enlazan a todos. También a los que no creen. Su palabra es un llamado que trasciende religiones y condiciones; es un eco que quiere ser escuchado por toda la humanidad». Además, añade que los jóvenes comprenden que León XIV ha sostenido desde un principio «un discurso firme y constante en favor de la paz, enfrentándose incluso a los poderes más influyentes del mundo». Recientemente, su voz se ha alzado también sobre un tema que les preocupa especialmente: la inteligencia artificial y su impacto sobre la dignidad humana, «un terreno donde el futuro de la humanidad se juega en cada decisión», indica el párroco. Falta poco para que la espera termine. Y cuando los autobuses partan desde Abrera rumbo al encuentro con el Pontífice, no viajarán únicamente decenas de peregrinos. Viajará también la ilusión de una generación que desea sentirse escuchada, reconocida y acompañada en un tiempo de incertidumbres.

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