Cope Zaragoza
El Parque Natural de la Albufera, una joya natural de valor incalculable, es también una zona de intenso trabajo agrícola que se enfrenta a una difícil convivencia con la fauna. Los agricultores de los campos de arroz ven cómo sus cosechas se ven perjudicadas por aves como los flamencos, una estampa muy popular para los visitantes pero un problema para quienes trabajan la tierra. Así lo ha explicado José Pascual Fortea, responsable del sectorial del arroz de AVA-ASAJA, en el programa 'Mediodía COPE Valencia' con Carles Villeta, donde ha reclamado más ayudas para el sector. A diferencia de años anteriores, como hace tres, cuando los daños fueron de una "barbaridad", Fortea ha señalado que este año hay "muy poca problemática con los flamencos". La razón es que, al estar inundadas la mayoría de zonas cultivables de arroz de España, estas aves "se han repartido". Esto ha provocado que en la Albufera haya una menor presencia general de estas aves. Sin embargo, el problema persiste de forma localizada. En la zona de Catarroja, donde la siembra se realizó la semana pasada, la presencia de flamencos "es más presencial". Según Fortea, "estos animales buscan el espejo del agua", y como el 90% de las parcelas ya están verdes, se concentran en las recién inundadas. También se ha detectado presencia de aves en la zona de Sueca y en las áreas pegadas a El Palmar. Más allá de los flamencos, los agricultores conviven todo el año con otras especies que dañan los cultivos. Fortea ha destacado los daños provocados por "los patos, los raya canela y las pollitas de agua". Estos animales, ha explicado, son más propensos a afectar a las parcelas situadas en las zonas limítrofes con la Albufera y los filtros verdes. Una de las especies más dañinas es el 'gall de canyar' que, como su nombre indica, se esconde en los cañaverales. El animal corta la paja y la deja como si la hubiesen segado, pero con la espiga sin formar, por lo que "esa cosecha ya no sirve". Los agricultores se sienten desprotegidos ante esta situación. Fortea ha confirmado que los seguros actuales de Agroseguro no cubren estos daños, aunque están "trabajando en estos momentos para ver si podemos incluir una línea para este tipo de daños". Además, ha recordado que antes existía "una línea de ayudas que fue abolida por la Conselleria" y que ahora intentan recuperar. La frustración en el sector es palpable. Mientras los visitantes disfrutan del paisaje, los costes los asume el productor. "La gente quiere ir a hacer las fotos, ir con la bicicleta y pasear y verlo, y qué bonito, qué bonito, pero bueno, habrá que pagarlo", ha lamentado Fortea, quien ha sentenciado que "siempre sale del bolsillo del agricultor, al final el agricultor también se cansa". Fortea atribuye la falta de soluciones estables a los vaivenes políticos. "La política es la política, y cuando ya tenemos al conseller que le hemos explicado todo, entiende todo, ya sabe toda la problemática, hay elecciones, nos lo cambian y otra vez a empezar de nuevo", ha criticado. Esta inestabilidad provoca que, si un nuevo responsable político no considera importantes las ayudas, "las quitan y los perjudicados somos los agricultores".
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